El danzador en la comunidad tiene el mismo estatus que el paye y el kumú. El dancista es el responsable de la música. Un encuentro cultural sin baile, sin instrumentos, sin música, no es nada.
En una fiesta cultural, según nuestros abuelos, en primer lugar se danzaba. La comida y la bebida también eran importantes. Chicha, pescado, casabe.
Cada clan tiene su músico. El que toca el carrizo. Otros tocan es el mabaco. Otros ya es el morroco. Va de acuerdo al clan de cada uno. Dancista es dancista. Desde pequeño lleva esa imagen. Porque el padre fue danzador también.
Las danzas se bailaba cuando había fiesta de dabucurí. En época de cosechas también se hacia la danza. En estos encuentros culturales donde ellos se integraban, ahí es donde se tocaba la música.
En la danza va un señor que es la cabecilla, es como el capitán del grupo. La mujer entra a participar, después que el grupo sale, y da dos o tres círculos. Entonces ya entra la mujer a participar en el baile.
El capital pone el ritmo del baile. De acuerdo a los pasos que el haga, ya va el grupo siguiéndolo.
Cada clan tiene sus cantantes. Mujeres, también hombres. A su turno ellos cantan en lengua nativa. Pero todo es coordinado y organizado.
Para realizar un encuentro cultural grande. Ellos, primero que todo, alistaban la bebida, que era la chicha. Luego la comida.
Igualmente los trajes, la pintura. La mujer también se preparaba sus trajes, la pintura.
El dancista, generalmente es por tradición. Si el padre es dancista, desde pequeño ellos miran y van participando. A medida que van creciendo, ya van participando.
Los trajes lo sacaban de la cascara de un palo, y lo adornaban con tintes naturales. Las indígenas antiguas no utilizaban con que taparse el pecho. Con el cabello se cubren los pechos.
Los instrumentos eran muy sagrados, eso no era para un solo baile. Eso se guarda por años.
En el clan mío, hoy día, todavía conservamos con lo que nuestros abuelos danzaban, los trajes. Todavía los tenemos.
A través de la danza, antiguamente también se conquistaba las compañeras. La música atrae, y varias tribus se reunían, ahí era el espacio para conquistar, a través de la danza, y el baile del carrizo.
La danza como tal, para nosotros los indígenas, es un patrimonio cultural muy importante y todavía lo conservamos.
Generalmente el niño indígena a medida que va observando, y escuchando lo que los padres dicen. Desde una temprana edad aprenden y participan en los eventos.
Cada tribu de acuerdo con su cultura, practican el carrizo o mabaco. Nosotros los tukanos tenemos una música especial. Nosotros hacemos el baile piracemo del pescado, el baile de la mariposa, o el baile de carrizo de la quiñapira, que era muy popular.
Antiguamente nuestros abuelos ellos bailaban el piracemo del pescado. Esto significaba cuando había mucha abundancia, ellos bailaban el piracemo.
Todo aquel dancista o grupo, que van a otra maloca, van bajo la responsabilidad del paye o kumú. Ellos rezan los caminos. Y los días que dure el evento, el dancista va rezado, o protegido.
Ellos cuando iban a danzar o a bailar carrizo. Ellos se pintaban de acuerdo a su forma de pensar o vivir. Ellos se pintaban con figuritas. Utilizaban adornos como colmillo, y collares. Esto ayudaba a la música, porque al son del toque, sonaban los colmillos.