Mi nombre es Gilma Suarez Villa. Mi Etnia es Siriana. Soy del resguardo El Refugio.
Antiguamente mi abuelo me rezó. Mi nombre es “biacarago” nombre de mayor. Quien nace primero tiene ese nombre, que significa corazón.
Cada etnia tiene su nombre. Cuando nace un niño lo bautizan. Y según el grupo le ponen nombre. Yo soy del grupo Segundo Siriano. El mayor grupo se llama “Wali”.
Y el rezo protege para toda la vida. Es como un recibimiento. Dicen palabras y cantos. El mismo Payé lo hace. Es una costumbre.
Cuando se hace el rezo, se prepara chicha de jugo de caña. Que es especial su contextura morena. Y otras cosas más. Son creencias que dejaron nuestros ancestros.
Las artesanías las hacían por costumbre los abuelos, nuestros ancestros. Con esto nacían.
Antiguamente los fabricaban para coger pescados. Hacían chinchorros. Canastos en los que cargaban yuca, ñame. Y otras cosas llamadas balay.
Yo construyo canasto de Yaré.
Ellos, los antiguos, no los hacían para vender. Sino para cargar sus alimentos diarios.
Las mujeres usaban balay de yaruma. Pero era prohibido coger eso.
Las mujeres entonces utilizaban más el de cumare. Y bejucos de yaré.
Mi mamá hacía unos balayes de bejucos de yaré. Para cargar yuca y ñame.
Las mujeres se rebuscaban con eso. Eran unas costumbres para coger pescado, caimarones. Ñame que se llama batata. Cáimos, aguacates. Todo lo que sembrábamos nosotros
Ellos cargaban con eso. Hojas de yuca para hacer algo que se llama bajurio. Comidas típicas que comemos nosotros. Pescado moqueado, casabe, entre otras.
Ornamentos
Antiguamente para danzas, y días importantes de encuentros, utilizaban: manillas, aretes, collares, balacas.
Para las costumbres de alimentos, se fabricaba y usaba el colador, mata fríos, cernidor, remos para tostar fariña, abanicos, escobas, tiesto de barro, olla de barro, plato de barro, cuya para mingaos, para jugos de piña, de guama, de caimaronas. De todas clase de frutas.
Antiguamente hacían chicha de seje, de caimo de monte, guamas de monte, ucuki, wapichuna, corombolo. Toda clase de comida típica.
Se rayaban las hojas de yuca. Se hacían moñicas.
Antiguamente todas las mujeres trabajadoras utilizaban las canoas para hacer chicha. O si no, ollas de barro.
Pero todo aparte, como la yuca, almidón.
Las abuelas tenían la constumbre de hacer todo aparte. La quiñapira, el cernidor. Y el chinchorro para cuando trabajan y descansaban.
Las abuelas hacían guindos. Y se reunían en las malocas para compartir los saberes.
Todo lo que tenían de chagras lo compartían con sus parientes. Con sus nueras y suegra. Todos trabajaban en conjunto. Contaban y aprendían de medicina y todos sus saberes.
Los hombres hacían canoas. Remos para ir a pescar. Y les enseñaban a los muchachitos hacer matapí, flechas, mata fríos.
Toda clase de cosas para colgar que se fabrican con cumare. Y que en lengua de nosotros se dice “yojosale”
Parece piña pero no son piñas. Son especialmente para sacar nailon. Mi abuelo utilizaba antiguamente para colgar pescado. Para hacer varas.
Las mujeres trabajan con cumare, bejucos de yaré.
Mi mamá hacía toda esa clase de cosas. Era una costumbre.
La clase de artículos que mencioné hacían ambos. Las abuelas hacían dos canastas, y balay que se llama basti.
Se hacía chinchorros para coger pescado. Y chinchorros para descansar. Canastas de barro.
Los hombres hacían canoas, mata fríos, remos, flechas. Todos estos. Era diferente los conocimientos de los hombre de las mujeres.
Las mujeres hacían cumare y cuya para sacar chicha. Para mingaos.
Antiguamente la cuya se utilizaba mucho. Hoy día se consigue muy poco.
Con el bejuco yaré se hacían canastas. Para cargar yuca para hacer fariña.
Antes le decían fanelos. Escobas para patios y para barrer.
La cuya es para sacar mingao. O para ofrecer en un encuentro en un totumo.
Hay varias clases de totumo: el grande, redondo, pequeño, ovalado.
El totumo grande es para una maloca.
Las abuelas utilizaban anteriormente los carayurú para encuentros.
Las pinturas que conservamos hoy en día para las artesanías, salen del Caraño y Carayurú bejuco.
Esta tradición se conserva y no se ha perdido. La cultura del todo tampoco.
Cuando el totumo es grande y redonda se le ofrece al capitán o la capitana como muestra de ofrecimiento, bienvenida o recibida.
El cogollo de la yuca se usaba como la cebolla hoy día para echarle al pescado. Se cocina por dos horas y se le echa el pescado.
Sirve cualquier clase de yuca. Se hace algo que se llama moñica. Algo para comer diario y mis abuelos lo hacían.
Malocas
Las malocas las construían los abuelos, los sabedores. Las malocas tienen toda clase de útiles: arcos, coronas que carga el capitán, carrizo, manillas, todo esto lo hace el abuelo, el sabedor.
Y él le enseña al hijo. Y sigue de generación en generación todas las costumbres y tradiciones que tenemos nosotros de la maloca.
El trabajo de los hombres era enseñar como mariscar.
Para sembrar chagras, el hombre tumbaba, socolaba, quemaba y le entregaba a la mujer. La mujer se encarga de sembrar toda clase de alimentos que mencioné.
Las mujeres se encargaban de hacer los chinchorros y hamacas para dormir. Y los hombres les traían los materiales: como cumare y moriche.
El chinchorro se usaban para descansar y dormir. Como una cama.
Ellos hacían una hoguera para protegerse del frio. Y alrededor dormían papá, mamá e hijos. Todos juntos y no usaban cobijas.
Los abuelos comían coca, fumaban tabaco. Eso era lo que mantenían haciendo. Charlando. Contaban historias.
Como no había espermas entonces se usaba la hoguera con una madera especial que no se apagaba.
Porque ellos no tenían mechera. El palo se llamaba mamito. Yo lo conozco y mantiene prendido, la candela no se apaga.
Artesanía
Las abuelas hacían ollas de barro para útiles de la cocina. Las grandes eran para quiñapira.
La segunda tinaja para pescado. Siempre tenían como con seis ollas para la cocina. Y luego tinaja para hacer almidón. Para cernir, también la utilizaban de platón. Y luego se hacían tinajas de chicha.
Había chicha dos o tres clases. De Pupuña hoy en día le dicen pipire, yuca y ñame.
Tres tinas para chicha y dos tinajas para cargar agua. Eso era lo que utilizaban las abuelas.
Las hormigas se sacan con palma de yaruma biche. Se raja y se saca hormiga arriera. Se echa en un canasto y se tuestan en un tiesto.
Hay gusanos comestibles. El mojojoi. Como cinco clase de gusanos que se comían antiguamente.
Ellos hacían canastos de cumare para sacar estos animales. Los gusanos comestibles que especialmente mi Diosito los hizo para que nosotros comiéramos.
Ellos mantienen en el palo. Entonces se les hace un hueco y ellos caen ahí. Y unos los recoje con un canasto o bolso de cumare.
Los objetos, que nosotros siempre usamos y no dejamos, es el canasto de cumare. Mi abuelo le decía “turija”. Es como una maleta. Un bolso.
Ahí cargamos pinturas, caraña, carayuru, pendare, nailon. Tanto los hombres como las mujeres los usaban.
Los trajes los hacían en parejas. Para darle uno a la esposa o para las amigas, la mamá, la suegra.
La mujer del capitán era la que enseñaba. Era como una escuela.
En cuanto a pintura usaban algo para pintar el cabello, que hoy en día no se consigue. Se llamaba “cohonea”. Es una hoja.
El hombre hacia sus coronas.
Antiguamente mi abuela hacia faldas de taja taja. Especialmente palo grande color café. Y las mujeres no usaban brasier. Por eso tenían el cabello bonito para tapar el seno.
Los hombres se colocaban con guayuco. Se cubrían con pinturas todo el cuerpo. La corona, carrizo y el bastón.
Leyendas Sirianas
Un mito que la abuela rezaba era que entre nosotras abemos mujeres que pensamos mal de la otra.
Entre el grupo había una mujer que tenía tres días de haber nacido su bebé.
Y ella no podía salir ni sacar barro para hacer sus tinajas.
Entonces las mismas cuñadas se fueron a conseguir barro.
Y ella se fue detrás de ellas creyendo que le iban ayudar.
Y ella se sentó en la orilla del rio. Pero cada una sacó sus bolas de barro y se fueron.
Ella se quedó ahí triste porque nadie la ayudó.
Pasa que donde las cuñadas sacaron barro se abrió como una ventanita.
Ella era una buena mamá y mujer.
Entonces resulta que cuando uno va a sacar barro se dicen las siguientes palabras:
“Abuela voy a sacar barro de su patio”
Y la abuela le entregó una tinaja ya echa para quiñapira. Una para mingao. Y una para cocinar pescado.
Además le dio tres platos: uno para el esposo, uno para el hijo y el otro para ella.
La abuela le dijo:
“Váyase para su casa”
Ella le dio gracias al Dios luna y se fue.
Cuando llegó a la maloca, las cuñadas se les hizo raro. Porque ella tenía las tinajas ya echas. Si ellas la habían dejado botada.
Entonces la abuela se les reveló en un sueño y les dijo que ellas eran mujeres malas.
Y la otra era una mujer buena y que por eso le había dado las tinajas.