El arte que creo forma parte de mi expresión individual y de la concepción subjetiva del mundo que me rodea, en un entorno pleno de objetividades que modela mi individualidad a través de las vivencias personales y conocimientos adquiridos, en ese continuo diálogo entre entre dentro y fuera.
Mis pinturas son mapas de una geografía interior donde conviven instintos, emociones y razones. Trabajo en el expresionismo abstracto porque ahí encuentro libertad para dejar que la materia hable, que el color y la textura cuenten lo que siento. Mis obras son espejos de procesos internos.
Cada obra contiene lo inefable, y es una exploración radical de los límites entre la experiencia interior y el mundo externo. Cada trazo, cada forma y textura son vestigios de un tránsito, de un anhelo, de una ruptura o una revelación.
He desarrollado un lenguaje propio que conjuga la intensidad matérica con una profundidad conceptual. Las emociones resuenan y emergen como estructuras visuales que invitan a despojarse de las defensas racionales., que a su vez construyen espacios de tránsito, estados internos atrapados en color, forma y gesto, siendo. un espacio entre lo vivido y lo intuido, entre el yo y su reflejo.