No, viciar el voto no apoya a ningún candidato, por Gabriel Lara Santa Cruz
En esta elección, muchos partidos y excandidatos como Marisol Pérez Tello y Jorge Nieto han expresado su postura de votar nulo, descartando así su apoyo tanto a Sánchez como a Fujimori. Otros sí decidieron tomar partido: López Chau, Mesías Guevara, Carlos Espá, Belmont, entre otros.
Lo cierto es que votar viciado no apoya a ningún candidato. Un votante de Fujimori podría decir que el voto viciado favorece a Sánchez, y un votante de Sánchez podría decir que favorece a Fujimori. Siempre ha sido así: es una discusión común en un balotaje, tanto en Perú como en otros países.
Sin embargo, en una segunda vuelta gana quien tiene más votos que el otro candidato, así sea por un voto. Los votos nulos y en blanco se anulan: no se cuentan ni para uno ni para otro.
Ahora, también se dice que viciar el voto es ser “tibio”. Esa es una opinión política y subjetiva. No entraremos en ese debate, porque puede ser cierto para quienes consideran que se debe elegir entre una de las dos opciones. Mientras tanto, quienes votan nulo defienden que también es una postura política: una forma de expresar rechazo a ambas candidaturas.
Esta decisión de no apoyar a ningún candidato no es poco usual. Sin ir muy lejos, en el balotaje de Chile de 2025, el candidato Franco Parisi, quien quedó tercero, decidió no respaldar a ninguna de las alternativas que pasaron a segunda vuelta: Jara y Kast. Aun así, Kast ganó la elección, mientras que el voto nulo y blanco apenas llegó al 7 %.
Lo importante es diferenciar las opiniones políticas de los datos electorales. Creer que alguien es “tibio” por votar viciado es una opinión política, válida pero subjetiva. Lo que sí es un hecho es que, en el conteo electoral, el voto viciado no apoya ni suma a ningún candidato.