Un poco de historia, presente y futuro
Un poco de historia, presente y futuro
Como todos saben, NODO está conformado desde sus inicios por un grupo de trabajadores y trabajadoras nodocentes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, con una convicción abierta de construcción y dialogo: todos los Nodos siguen siendo invitados a debatir propositivamente para mejorar nuestras condiciones de trabajo en las UUNN.
En mirada retrospectiva, debemos sin dudas referirnos al año 2017 como un primer momento donde el movimiento que nos pone-en-red comenzó: debido al deterioro acelerado de DOSUBA, realizamos las primeras asambleas autoconvocadas, algo inédito para muchos/as de nosotro/as, pero más aún para el modelo "a puerta cerrada y voluntades calladas" de la Comisión Interna. De allí en adelante, todo se fue dando con claridad y certeza: en poco tiempo nos organizamos para luchar juntos/as contra el recorte de prestaciones que sufrió nuestra obra social.
Durante todos estos años fuimos Nodocentes Autoconvocadxs. Y a partir de 2024 nos reconocemos como parte de un entramado mucho más grande que conforma la comunidad de Exactas. Nos presentamos como NODO Trabajadores en red, un proyecto creado por compañeros y compañeras con sentido de pertenencia, preocupaciones en común, con necesidad de mejorar nuestras condiciones de trabajo y construir una Comisión Interna que represente al conjunto de los nodocentes de una manera integral, transparente y horizontal.
Sigue siendo importante, hoy más que nunca, recordar el eje en el cual comenzaron nuestros reclamos frente a un sistemático silencio desmovilizante por parte de "nuestros" representantes. Y es que la preocupación por defender nuestro derecho y acceso a la salud se acrecentó luego de la pandemia, pero la aprobación de la RESCS-2022-1859-E-UBA-REC a finales del año 2022, hecho que resultó ser un nuevo golpe para los afiliados/as dejando afuera a nuestros jubilados/as de la cobertura de DOSUBA: este hecho de "entrega" total ha quedado impune hasta el día de la fecha, con el aval de APUBA y su delegado general Caganacci aprobando esta acción en sesión del Consejo Superior de la UBA (órgano colegiado de cogobierno de orden superior a cada Facultad).
Desde entonces, no solo continuamos sumando inquietudes y compañeros/as al contexto de incertidumbre, organización y lucha; sino que hemos visto agravarse durante los dos años de "renovación" de la CI actual a un estado crítico de condición inédita. De manera totalmente anunciada, lo que sabíamos todos los compañeros/as se volvió una realidad: devaluación monstruosa de nuestros salarios, y no solo ausencia de reclamos sobre tales condiciones laborales en los distintos sectores de nuestra Facultad por parte de los representantes de la interna, sino complicidad sistemática en invisiblizarnos como parte de la comunidad educativa.