El violentómetro fue creado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), a través de su Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género. Es una escala visual tipo termómetro que muestra diferentes formas de violencia ordenadas de menor a mayor gravedad.
Utiliza colores (amarillo, naranja y rojo) para representar el grado de peligrosidad, lo que facilita la concientización y detección temprana de comportamientos violentos que a menudo se normalizan o se minimizan.
El concepto central del violentómetro es que la violencia no empieza con los golpes, sino que muchas veces se inicia con conductas aparentemente inofensivas como bromas ofensivas, celos o control. Al no reconocer estas señales, se corre el riesgo de que la violencia escale progresivamente hacia situaciones más graves y peligrosas.
¿PARA QUE SIRVE?
1. Concienciar sobre la violencia
Ayuda a comprender que la violencia puede ser psicológica, emocional, económica, verbal, sexual o física, y no sólo física como suele creerse.
2. Identificar señales tempranas
Permite detectar conductas violentas que se normalizan en las relaciones, como los celos excesivos, el chantaje emocional o las descalificaciones.
3. Prevenir la escalada de violencia
Al mostrar que la violencia es progresiva, motiva a las personas a detenerla a tiempo, antes de que se convierta en abuso grave o incluso en feminicidio.
4. Empoderar a las víctimas
Brinda información clara y directa que permite a las personas identificar si están en una relación violenta y buscar ayuda.
5. Fomentar el respeto y la equidad
Promueve relaciones basadas en la comunicación, el respeto mutuo, la igualdad de género y los derechos humanos.