Hasta los años 80, la parcela matriz era menos de la mitad que la superficie actual. En ella se albergaba una construcción tipo chalet, que en principio fue oficina de ventas de la constructora Saconia Dehesa de la Villa S.A., posteriormente fue una guardería infantil, y finalmente pasó a ser el colegio Puerta de Hierro, hasta que a finales de los años 70 y primeros de los 80 cerró sus puertas y años después fue demolido. El resto de terrenos eran espacios interbloque que estuvieron manteniendo los vecinos durante más de 50 años.
En la década de los años 80 construyeron tres edificios que cerraron su acceso natural a la vía pública, que siempre fue por la actual calle Federico Carlos Sainz de Robles.
Desde entonces, mediante una Junta de Compensación se le fueron añadiendo terrenos que siempre fueron del barrio, hasta alcanzar la superficie actual y de esta manera poder tener acceso a la vía pública por la calle San Gerardo, todo ello para construir un edificio de grandes dimensiones, que en principio iba a ser una residencia privada, totalmente rodeada de viviendas de vecinos, a lo que nos opusimos rotundamente ya que eso supondría un grave deterioro en el bienestar y la calidad de vida de todos los que habitamos en la zona.
En principio la parcela matriz albergaba una construcción tipo chalet, que en principio fue oficina de ventas de la constructora Saconia Dehesa de la Villa S.A., posteriormente fue una guardería infantil, y finalmente pasó a ser el colegio Puerta de Hierro, hasta que a finales de los años 70 y primeros de los 80 cerró sus puertas y años después fue demolido.
La parcela matriz tenía una superficie de menos de la mitad del tamaño actual y su acceso estaba por la parte sur de la parcela, en la actual calle Federico Carlos Sainz de Robles, en la cual, por aquellos años no existía ninguna construcción que cerrara el acceso.
La zona infantil la hizo la constructora Saconia Dehesa de la Villa S.A. para uso y disfrute del vecindario y formaba parte de los espacios interbloques vecinales, situación en la que permaneció más de 50 años. La imagen de la dicha zona está extraída de un folleto de la propia constructora de los años 70.
Estado actual de la zona infantil
Modificación tras la obra del vial de acceso
En la década de los años 80, por la zona sur, donde se accedía al colegio, decidieron construir un bloque de viviendas con dos portales (actualmente los nº 10 y 12 de Federico Carlos Sainz de Robles) cuya construcción concluyó a finales de 1983.
Unos años después construyeron otro edificio en el único espacio que quedaba, cuya construcción finalizó a comienzos del año 1989 (actualmente nº 8 de Federico Carlos Sainz de Robles), con lo que así quedó totalmente cerrado el acceso al solar.
Al quedar encerrada la parcela matriz, sin entrada/salida directa a la vía pública, en la década de los años 90, se constituyó una junta de compensación en la que adjudicaron al solar las superficies correspondientes a todos los jardines adyacentes, viales peatonales y espacios vecinales que las propias comunidades de vecinos, desde la creación del barrio, habían estado cuidando y manteniendo con sus propios recursos económicos. La intención del propietario de aquella pequeña parcela donde estaba ubicado el colegio Puerta de Hierro, después de quedar encerrada la parcela, era llegar hasta el único espacio por el que podían tener acceso directo a la vía pública, que era por la zona infantil de la calle de San Gerardo 11. Esta cesión de espacios interbloque, se hizo sin contar con el vecindario en ningún momento y no nos enteramos hasta años después cuando ya estaba registrado en el registro de la propiedad.
En esta sucesiva adjudicación de terrenos a la parcela matriz, se incluyó también la zona infantil, que es la que en la actualidad pretenden destruir para construir el vial de acceso al solar, para tráfico rodado.
En la imagen se puede apreciar cuál era la superficie de la parcela matriz (color azul), dónde estaba situado el antiguo colegio y como con las cesiones de terrenos que quitaron al barrio, creció hasta casi triplicar su superficie.