Si la esencia del panóptico era que cada preso se convirtiera en vigilante, es decir, que fuera portador de la mirada vigilante, en el sinóptico pornográfico cada usuario se convierte en actor porno. En ese camino, nos disciplinamos para ser agentes de placer, del placer de consumir y de ser consumidos, y eso es lo que hace que las barreras entre productor y consumidor de porno se difuminen.
Un ensayo guarro sobre masculindades queer y porno online que se toma en serio la pornografía, no como la gran industria tentacular que es, sino como una gramática de la comunicación online que todos adoptamos, especialmente los hombres queer.
Según las distintas teorías tecno-utopistas, entre las que se contaba una parte del ciberfeminismo, internet era la promesa de una ruleta identitaria en constante movimiento en la que se mezclaban cuerpos, discursos, tecnologías y afectos siempre en proceso, cambiando y combinándose. Podíamos ser quien quisiéramos y, por una vez, superar barreras como las del género. Ser nómadas identitarios en constante construcción. Pero este flujo constante de cuerpos, identidades e ideas se paró e internet se convirtió en una máquina, obligándonos a ser una cosa fija. Internet se endureció y se cristalizó.
Self Porn. Nacho M. Segarra. 2026.
Self Porn. Masculinidades queer y porno online
Self Porn es un pertinente ensayo sobre el modo en que internet se derramó sobre nosotros como el maná que apagaría nuestra sed de comunidad e identidad pero resultó ser un caballo de Troya que convirtió a los usuarios en protagonistas y productores porno, transformando también la manera en que nos relacionamos fuera de internet. Un paseo por los espacios pornificantes y una reflexión acerca de cuánto hay de político, ético e identitario en este gesto cada día más cotidiano que es exhibir el pene.
Índice:
Introducción
Hambre de comunidad y fatiga identitaria
Masculinidades queer y popper digital
Las plataformas pornificantes y otras resonancias
La erección anónima: ¿paja con caras?
La erección random: comunidades y probabilidades
Propuestas éticas para erecciones anónimas
La erección como freno de mano
La erección utópica y sus gatillazos autoritarios
La erección hidráulica y la colectiva: penes, chills e intoxicaciones
Sexo online: entre el objeto duro y el sujero flácido
La erección farmacopornista
Masculinidades pigs y chills utópicos
Conclusión. PEC: por el culo y pajas entre colegas