El método Cook and Chill consiste en cocinar los alimentos y enfriarlos rápidamente para conservar su calidad y garantizar su inocuidad. Una vez cocidos, los productos pasan por un proceso de abatimiento, donde su temperatura baja de forma controlada hasta los 3–5 °C. Luego son envasados, etiquetados y almacenados en refrigeración hasta su uso.
En Nikos Café, este sistema permite:
Mantener una alta seguridad alimentaria, evitando el crecimiento de bacterias.
Garantizar uniformidad en sabor, textura y calidad de los platos.
Optimizar los procesos de cocina, permitiendo preparar grandes volúmenes en momentos de baja demanda.
Reducir desperdicios y mejorar la eficiencia operativa.
Agilizar el servicio durante horas pico gracias a productos previamente preparados y listos para regenerarse.
Para su correcta aplicación, es esencial controlar las temperaturas, realizar un enfriamiento rápido, usar envases adecuados, mantener una refrigeración constante y cumplir buenas prácticas de higiene.