La red social Twitter, o plataforma de microblogging, ha inspirado una nueva forma de contar historias, conocida como tuiteratura (o twitteratura). "Cuando escribes una historia convencional (un guion de cine o de televisión, una obra de teatro, una novela, un cuento o un cómic), la presentas al público ya completa", observa el escritor Manuel Bartual en una entrevista a El Cultural. "Pero —continúa— cuando la escribes en las redes sociales, hay algo que tienes que tener en cuenta: el directo. Aquí, la narración es más interactiva, el lector, el usuario, influye" (Serrano, 2018). El nacimiento de este género se suele fechar en 2012, cuando Jennifer Egan, a través de The New York Times, publicó un relato corto sobre una espía del futuro que después pudo leerse en la revista The New Yorker (García, 2013). Esta forma de narrar, secuenciada, fragmentada, pone en cuestión los conceptos asumidos hasta ahora sobre la linealidad como un atributo básico de la narración.
Aitor Lázpita 2020