Se cuidan de promover el Método Bonny de Imágenes Guiadas y Música (MBGIM) y sus adaptaciones, tras investigaciones, desarrollo profesional, redes para miembros y divulgación pública.
Dicha metodología fue creada por la Dra. Helen Bonny, siendo una terapia que se centra en la música y la expansión de la conciencia.
Consiste en la utilización del terapeuta cualificado de una serie de programas musicales creados cuidadosamente tras un exhaustivo estudio, los cuales ayudarán al cliente a estimular una serie de imágenes, sensaciones, etc., para que éstos integren aspectos mentales, emocionales, físicos y espirituales del bienestar de los clientes.
Es el Facilitator por la Association for Music and Imagery, una vez que ha realizado los tres niveles que le capacitan en su proceso formativo para poder ejercer como AMI.
Las sesiones suelen durar de una hora y media a dos horas.
El proceso de cada sesión es el siguiente:
Comienza cuando cliente expone al terapeuta el desarrollando de su proceso de vida actual.
Posteriormente, crean una serie de objetivos para trabajar en una o más sesiones, según necesite el cliente, estableciendo un enfoque para la sesión.
Se le practica una relajación guiada al cliente por el terapeuta.
El terapeuta verbaliza la Inducción creada.
Se pone la música elegida por el terapeuta en función a las necesidades a abordar del cliente en dicha sesión.
El cliente comienza a exponer las imágenes, los sentimientos, las sensaciones, los recuerdos, todo lo que aquello que vaya surgiendo por la música, siendo ésta el vehículo que le ayudará a explorar los estados más profundos de su conciencia.
El terapeuta irá interactuando verbalmente con el cliente ayudándole a desarrollar e ir diciendo cuál es la experiencia que va surgiendo tras dichas imágenes.
Tras finalizar la música, el terapeuta ayudará al cliente a regresar del estado más profundo.
Le invita a realizar de forma libre un mandala (imágen donde podrá mostrar la experiencia vivida).
Durante el postludio, el terapeuta ayudará a que el cliente integre o refuerce aquello que surgió durante la exploración, ya que las imágenes, sensaciones, etc. son lo reflejos de la persona, de sus relaciones personales, de sus sentimientos y de su personalidad.
Tras la experiencia, se pueden obtener inspiraciones transpersonales que te pueden ayudar a reforzarte quién eres o quién puedes llegar a ser, a despertar tu interior, a conocer nuevas perspectivas o tener nuevas esperanzas sobre los problemas de tu vida, pudiéndote sentir más capacitado para enfrentarte a todo ello con fuerza.