El Carnaval en Santiago Zapotitlán.
El Carnaval como tal llega a nuestros pueblos con la colonización y como muchas otras festividades se sintetiza con las celebraciones de primavera ya existentes en los calendarios prehispánicos, como las dedicadas a Xochipilli, Xochiquetzal y Xipe, deidades asociadas a las flores, la alegría y la renovación, sin contar a demás las celebraciones del fuego nuevo de cada 52 años. En la sociedad criolla novohispana, el carnaval fue ampliamente aceptado, sin embargo fue sumamente condenado y limitado en el periodo colonial por la iglesia y las autoridades, por los desordenes que generaba.
Durante la intervención francesa y el porfiriato, la influencia europea en los gustos y costumbres de la alta sociedad son objeto de burlas y ataques de las clases bajas mediante el carnaval. Se exalta la mexicanidad portando trajes de chicano, antecedente del traje de charro, pero las mascaras tienen rasgos europeos; se introduce la música de las cuadrillas, características de los grandes y elegantes bailes de salón, mofándose de todo ello y bailando de manera desorganizada. En esta época surge la música de los sones ahora conocidos como chinelos. Originarios de Morelos.
Como ocurre con la mayoría de nuestras tradiciones, no se conoce la fecha exacta de los inicios del carnaval en Zapotitlán.
En la primera mitad de la década de los treinta, por influencia de pueblos cercanos tales como: Santa María Aztahuacán, Chimalhuacán y Los Reyes la Paz; surge la inquietud de celebrar un carnaval propio, realizándose el miércoles de ceniza con la danza de “los Chinelos” en donde la comparsa formada únicamente de hombres recorría la calle principal del poblado, con una vestimenta que ellos mismos confeccionaban. A fines de los treinta surgen cambios tales como la vestimenta, la cual consistía en trajes de “catrín” para el hombre y su pareja que también era hombre, se disfrazaba de mujer; los festejos continuaban cada fin de semana hasta el Sábado de Gloria.
En 1940 se reunía una comparsa de aproximadamente 16 parejas, las cuales bailaban frente al carro alegórico, mismo que adornaban de manera sencilla en el permanecía la reina junto a su corte de honor a lo largo del recorrido por las calles principales de Zapotitlán. En 1941 las mujeres de Zapotitlán reclaman su derecho a bailar, pero solo se les permitió hacerlo en la plaza del pueblo, en le llamado baile de “cuadrillas” al termino del recorrido. Es hasta 1960 cuando las mujeres conquistan su derecho a participar en la comparsa recorriendo todo el pueblo al igual que los hombres. En cuanto al vestuario, los hombres portaban traje de charro, por el barrio de Santa Ana
Historia de las comparsas
1940-1974 Barrio de Santiago
1941-1959 Barrio de Santa Ana
1962-1969 Club Guadalupano
1970-1976 Club Ateneo
1972-1981 Club Quinto Sol
1981 Club Emiliano Zapata
1982 Club Santiago “charros
1988 Club Raíces “caporales”
2000 Cavernícolas.