Es fundamental analizar los datos que el software de gestión nos proporciona:
Monitorización de estado: Se debe mostrar la interfaz del software en dos estados: el "Modo Línea" (cuando todo es normal y la batería se está cargando) y el "Modo Batería" (durante el corte de luz).
Gestión de la carga: Es vital entender que la autonomía (el tiempo que dura la batería) no es un valor fijo. Se debe analizar cómo la carga de trabajo impacta directamente en la autonomía. Por ejemplo, un servidor en reposo puede tener una autonomía estimada de 30 minutos, pero si se le somete a una alta carga de trabajo (o si se conecta un segundo equipo, como un monitor u otro PC), esa autonomía puede desplomarse a menos de 5 minutos.
Opciones de configuración: Finalmente, se deben revisar las opciones de configuración esenciales, como la programación de auto-tests de batería (para verificar su estado de salud) y la configuración de alertas que notifiquen al administrador sobre cualquier evento eléctrico.