Objetivo:
identificar y clasificar los distintos tipos de peligros que pueden comprometer físicamente la infraestructura tecnológica de una organización. Se dividen en tres categorías principales:
Amenazas de Origen Humano
Son todas aquellas amenazas provocadas por la acción de personas, ya sea de forma intencionada o accidental. Suelen ser las más frecuentes y difíciles de predecir.
Amenazas de Origen Físico
Son los peligros relacionados con el entorno, los desastres naturales o los fallos en las infraestructuras críticas que dan soporte al centro de datos.
Amenazas de Origen Lógico con Impacto Físico
Son los ciberataques más sofisticados. Consisten en un ataque de software cuyo objetivo final es causar un daño tangible y real en el hardware o en la propia instalación.