Un fractal es una figura, que puede ser espacial o plana, formada por componentes infinitos. Su principal característica es que su apariencia y la manera en que se distribuye estadísticamente no varía aun cuando se modifique la escala empleada en la observación. A diferencia de las figuras de la geometría tradicional, los fractales pueden encontrarse tanto en la naturaleza, como en copos de nieve y montañas, como en creaciones humanas con fines artísticos o matemáticos.
El triángulo de Sierpinski es un ejemplo de estructura fractal muy simple, donde el patrón triangular se repite una y otra vez a diferentes escalas para dar forma a la figura.
Tipos de auto similitud en los fractales.
El matemático Benoît Mandelbrot clasificó los fractales según su auto similitud, es decir, la forma en que repiten su estructura en distintas escalas:
Auto similitud exacta: El fractal es idéntico sin importar la escala en la que se observe.
Cuasiautosimilitud: Al cambiar la escala, las copias del fractal son muy parecidas, pero no completamente idénticas.
Auto similitud estadística: La estructura del fractal mantiene ciertas propiedades estadísticas a cualquier escala, aunque no se vea igual en cada nivel de detalle.