En 1909 conoció al escultor rumano
Constantin Brancusi, cuya obra lo impresionó, y se decidió a seguir el camino de la escultura. Las fuentes en las que se inspiró, aparte de Brancusi, fueron las esculturas griegas y aquellas máscaras africanas en las que los rasgos se alargan con énfasis. Desde 1909 a 1914 se dedicó principalmente a la escultura.