El Bautismo es el primero de los siete sacramentos de la Iglesia, ya que por el Bautismo entramos en la vida nueva de los hijos de Dios en el seno de la Iglesia. Es la puerta por la que entramos a formar parte de la gran familia eclesial y empezamos el camino para ser sinceramente discípulos de Cristo.
Padrinos:
Si no lo están, deben tener los sacramentos de: Bautismo, Primera Comunión y confirmación.