Médicos Sin Fronteras realiza campañas de vacunación en zonas remotas de países en vías de desarrollo. La mayoría de estas vacunas requiere mantenerlas en una temperatura comprendida entre 2ºC y 8ºC.
Como proyecto final de Máster en Diseño de Producto Integrado, Médicos Sin Fronteras me propone diseñar un sistema que mantenga la efectividad de la vacuna hasta el momento de la vacunación. La investigación supuso estudiar el ciclo de vida de la vacuna y su cadena de frío: entrevistas a farmacéuticos, empresas de fabricación de dispositivos de monitorización de temperaturas, transportistas, enfermeras, voluntarios y trabajadores de MSF.
A partir de estas entrevistas se evidenció la dificultad de mantener el frío en las últimas etapas y la falta de conciencia de las personas que las gestionan en estas etapas por la alta rotación de personal. Esto implicó un giro en el proyecto, en lugar de diseñar sistemas de conservación quería diseñar un sistema intuitivo para todo el mundo que informara sobre la necesidad de mantener la vacuna en frío.
El diseño final: una pegatina con electrónica impresa con la fecha de caducidad digital, la cual va cambiando en la medida en que no se respetan las condiciones térmicas. Este dispositivo incluye un sensor de temperatura, un microprocesador, un transmisor NFC y una pantalla.
Gracias a su transmisor NFC la información puede llegar a otros dispositivos móviles y, a través de internet, al sistema logístico que distribuye las vacunas por el mundo, haciendo que su reposición pueda ser más rápida y eficiente.