MÉRIDA, Venezuela. –27/02/2026 El Museo de Arte Moderno Juan Astorga Anta (MAMJAA) se convierte en el escenario de la más reciente propuesta museográfica del artista Rubén Torres. La exhibición ofrece un exhaustivo recorrido histórico por la muñeca de trapo tradicional venezolana, trazando una línea evolutiva desde sus orígenes hasta la visión plástica contemporánea del autor.
Esta muestra es el resultado directo del galardón obtenido por Torres en el salón Arte Urgente 2025, donde su obra fue seleccionada entre una masiva participación de artistas a nivel nacional. El jurado destacó en su momento una propuesta textil capaz de tender un puente sólido entre la muñequería tradicional y los lenguajes del arte conceptual.
A un año de aquel reconocimiento, la exposición en Mérida invita al espectador a sumergirse en una investigación que trasciende lo artesanal para adentrarse en lo antropológico. Al recorrer la sala, el público puede observar la evolución técnica de esta tradición, comprendiendo los elementos identitarios que la definen en la actualidad.
El eje central de la muestra reside en la apropiación que hace Torres de estas técnicas ancestrales, trasladándolas hacia nuevos horizontes plásticos. Su trabajo busca elevar la tradición textil venezolana, fusionándola con una estética vanguardista y experimental que dialoga con el arte actual.
El profesor Hermes Pérez de la Universidad de los Andes (ULA) reflexiona sobre la obra de Rubén en el texto de sala:
El Hilo como Intersticio: Rubén Darío Torres y la Poética de la Reparación
Una lectura desde la Estética Relacional y el Giro Descolonial
La muestra que presentamos en el Museo de Arte Moderno de Mérida no es solo una exhibición de objetos textiles; es una cartografía de la fibra y el afecto. Rubén Darío Torres Rojas, historiador del arte y tejedor, nos propone un trayecto que inicia en los senderos de los pueblos del sur y el páramo merideño. Tras años de rastrear los vestigios del oficio textil andino, Torres ha comprendido que el hilo no es un accesorio decorativo, sino el ADN de nuestra identidad y el soporte donde se inscribe nuestra propia biografía.
La Re-existencia y el Pensamiento Visual de Juan Acha
Para abordar esta obra, es imperativo invocar a Juan Acha, quien nos enseñó a construir un pensamiento visual desde nuestra propia contingencia latinoamericana. Al desplazar la muñequería del entorno doméstico al cubo blanco del museo, Torres ejecuta una resemantización de lo popular. No estamos ante una colección de "artesanías", sino ante la validación de un sistema cultural complejo. Siguiendo la premisa de Acha, el artista aquí teoriza desde el taller, demostrando que la costura es un lenguaje contemporáneo capaz de generar soberanía estética y memoria política.
De la Opacidad a la Transparencia: La Anatomía del Escombro
El proceso de Rubén oscila entre dos estados que el teórico John Christopher Jonesdefinió como fundamentales en la creación: la "Caja Negra"y la "Caja Transparente". La primera habita en sus figuras desnudas y seriales, como en la serie Homenaje. Estas 21 piezas representan la estructura pura, un proceso intuitivo y alquímico que reduce lo humano a su esencia de tela y relleno; es lo que queda cuando solo somos fibra y memoria. La "Caja Transparente", por el contrario, se activa cuando el método se abre y se socializa, permitiendo que el saber circule sin jerarquías.
Genealogías de lo Blando y Giro Descolonial
Estas piezas se insertan en una tradición crítica que encuentra en la escultura blanda(soft sculpture) un lenguaje de resistencia. Existe un diálogo inevitable con la reparación emocional de Louise Bourgeois y la poética de la vulnerabilidad de Annette Messager. Sin embargo, Torres añade una capa de desobediencia epistémica. Al elevar figuras de gran formato a la escala monumental de la sala, desafía la jerarquía colonial que relega el saber popular a la periferia. Esta escala rompe la idea de la "muñeca-juguete" para proponer una presencia arquitectónica que dialoga de igual a igual con el espectador. Es un acto de re-existencia que reivindica el cuerpo y la fibra andina como territorios de conocimiento legítimo.
El Arte como Estado de Encuentro: Clara Teresa
Bajo la lente de la Estética Relacional de Nicolas Bourriaud, estas obras operan como interfaces afectivas. Piezas como Clara Teresa (2018) son dispositivos destinados a activar el "horizonte de expectativas" de quien observa, vinculando la herencia afro-venezolana con la tradición de los pueblos del sur. Siguiendo a Wolfgang Iser, es el espectador quien termina de confeccionar la obra, llenando con su propia sensibilidad los espacios de indeterminación de estas figuras. La exposición no sucede en el pedestal, sino en ese micro-instante de reconocimiento entre la mirada y la trama.
La Mesa-Taller: Una Microtopía en Sala
Hacia el final del recorrido, hemos dispuesto una estación de trabajo concebida como una "microtopía" o espacio de convivencia. La invitación es a transitar de la contemplación a la acción táctil. En esta mesa, la creación se democratiza: el visitante puede ejercer sus propias puntadas, experimentando la costura como una herramienta de sanación y apoyo emocional. Al elaborar su propia pieza, usted deja de ser un observador para integrarse a la red de afectos de Rubén Torres, transformando el museo en un taller vivo de reconstrucción social.
"El textil nos envuelve desde el origen, pero es la puntada compartida la que nos sostiene. Pasa, toca, cose y forma parte de esta trama viva."