Es en el antiguo Egipto cuando aparecen las primeras cortinas, como elementos exóticos de decoración de las clases más pudientes. Tan solo los faraones podían tener estas cortinas que servían para la separación de espacios, sus telas se traían de los lugares más exóticos de Asía
No es hasta el siglo V con el inicio de la época medieval cuando el concepto de cortina y su finalidad se asemeja más al que conocemos en la actualidad, como aislante del frío.
Ya a partir del 1600 con el Barroco, nace el verdadero culto por el cortinaje y donde la arquitectura y las cortinas van más de la mano que nunca.
La llegada del siglo XX con nuevas técnicas, materiales y con la aplicación de las nuevas tecnologías, el mundo de las cortinas apostó por la sencillez y la elegancia sin menospreciar el diseño.