Cuando estaba estudiando en la UNID, teníamos clases en común con los diseñadores de moda y vi el talento para dibujar, crear, combinar colores, una dimensión muy lejana para mí.
Al mismo tiempo platicando con ellos me di cuenta que no tenían ningún plan de como monetizar su carrera, probablemente, nadie o muy pocos verían ese talento.
Así que diseñé toda una cadena de suministro y un modelo de negocio para comercializar internacionalmente las prendas únicas como lo que son, obras de arte.
Creé un prototipo y empecé a hablar con maestro de la universidad, diseñadores, amigos y todos aceptaron que era una buena idea.
Apliqué para un programa de aceleración en San José California y me aceptaron.
A mediados del 2017 hice mi primer viaje a San José para entrevistarme en persona con Silvia Flores la CEO de MANOS accelerator e iniciar el curso. Una de las personas que me ayudó a entrar fué Adam Mendoza, editor de una revista prestigiosa de la comunidad latina en California.
Después de presentar el proyecto me nombraron Embajador Cultural de Silicon Valley Latino.
Empecé con el programa de aceleración y el desarrollo de la primer versión de la aplicación, tuve múltiples contactos con inversionistas y ejecutivos en varios eventos en Google, MANOS, San Francisco, entre otros.
En general la aceptación fue excelente.
A finales del 2017 tuve que pausar éste proyecto por tiempo indefinido.