Bubbles vivía en la calle, llegó a la casa de una de nuestras voluntarias con el ojo casi fuera de su cuenca por una infección debida a un herpes.
Se hizo todo lo posible por salvarle el ojo pero le molestaba mucho y hubo que extirpárselo.
Un mes más tarde empezó a rascarse tanto que comenzó a destrozarse la cara. Se pensó que podía ser por el ojo pero no fue así, todo era debido a un pólipo que tenía en el oído, el cual también tuvo que extirparse.
Bubbles ya se encuentra recuperado.
Es un gato muy tímido y bastante asustón, no se deja tocar pero te huele al acercarte, le gusta estar cerca de las personas.
Tiene un año.
No necesita alimentación especial, solo pienso de buena calidad y latas de comida húmeda.
No precisa de cuidados médicos.
Necesita ser desparasitado frecuentemente, tanto interna como externamente con pipetas de buena calidad tipo broadline o Stronghold.