Al lado de músicos de la viejísima guardia del rock nacional (como Baltasar Mena, Lalo Toral, Renato López, Ángel “El Cartucho” Miranda y otros), Arana concibió a un grupo que tomaba canciones conocidas (desde “Be Bop A Lula” hasta algunas de Bob Dylan) para ponerles letras llenas de humor, ironía y crítica social. De ese modo surgieron temas tan jocosos como “Me siento Beethoven”, “Ballena azul”, “Viva la gula”, “El delfín”, “Ya vas Barrabás”, “El repartidor” y muchos más, contenidos en varios discos de larga duración.
Pero Federico Arana no es sólo un estupendo músico y compositor, también es un grande y prolífico escritor. Con un estilo igualmente sarcástico, es el autor de ese libro clásico que es Guaraches de ante azul, una sensacional y documentadísima historia crítica del rock hecho en México. Pero también es novelista (Las jiras, Yo mariachi, Delgadina), cuentista (Enciclopedia de latinoamericana omnisciencia), ensayista (La música dizque folclórica, Roqueros y folcloroides, Comer insectos) y hasta ha publicado libros científicos, ya que es un eminente biólogo (Método experimental para principiantes, Ecología para principiantes, Fundamentos de biología).
Por si fuera poco, es dramaturgo (Huitzilopochtli vs. Los rocanroleros de la noche) y hasta caricaturista (con su genial personaje Ornitóteles, el pájaro filósofo). (Hugo García Michel. Milenio Diario).
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