♫♪♩ Filosofía Educativa ♩♪♫
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Las clases de música son individuales porque los estudiantes avanzan adecuadamente, con un comportamiento y disciplina ejemplar.
Ventajas de las clases particulares de música:
- El maestro tiene la oportunidad, de tener el completo cuidado de detalles muy importantes como la posición de los dedos, las manos y las muñecas, el movimiento correcto de los brazos y la postura en general. Decir que estas cosas no requieren cuidado y que se van corrigiendo con el tiempo es un error, ya que lo que crean es una mala costumbre la cual será más difícil de modificar a la larga.
- El aprendizaje se lleva a cabo por una imitación directa, simple y correcta de los ejercicios musicales que el maestro interpreta para que el alumno lo imite, sin distracciones y con un buen ambiente de trabajo, donde el alumno se sienta en tranquilidad para aprender.
- Se pueden resolver todas las dudas oportunamente y el ritmo de la clase será determinado por el propio alumno de acuerdo a sus características y nivel personal de exigencia. Por esta misma razón se desarrolla mejor la audición y la memoria musical.
- Es más fácil que el profesor se pueda adaptar a tus necesidades y horarios, ya que cuando formas parte de un grupo de alumnos es más difícil adaptarse. Del mismo modo, también es más fácil recuperar clase e incluso si el alumno lo necesita, ampliar el horario de clases para reforzar su aprendizaje.
- El tiempo que el profesor emplea en el alumno es completo, ya que la enseñanza es solo y exclusivamente dirigida al alumno. Esto implica que el alumno aproveche más el tiempo y el aprendizaje sea mucho mayor. En cambio en clases grupales, el profesor debe estar pendiente de más compañeros. Esto puede implicar que el alumno acabe necesitando clases individuales o implicar más tiempo en su enseñanza musical.
- No genera competencia con los compañeros, por lo que el alumno acaba teniendo menos presión que de forma grupal.
Trabajar en grupo, claramente, refuerza las relaciones interpersonales. La importancia del profesor en el aula es fundamental para incentivar a los alumnos a ser activos, participativos y no dependientes. Debe decidir, según su criterio, el número de niños que formarán el grupo y hacer diversas actividades, ¿por qué no?, también fuera del aula. El profesor debe intervenir, si es necesario, orientar y ayudar a los niños, pero debe ser el grupo el que lleve la tarea principal a buen fin.
Las clases teóricas como lenguaje musical e historia de la música pueden dictarse en grupo. Los ensambles como Coro, Orquesta y Banda, por lo general son grupales, ya que todos los estudiantes tienen que estar en el mismo nivel musical para el ensayo.
Sabiendo esto, la enseñanza instrumental debe ser individual, los estudiantes que pasan a clases colectivas llegan a desmotivarse, perdiendo su enfoque y energías iniciales, interrumpiendo su meta de aprender a tocar un instrumento.
Varios casos de estudiantes han llegado con frustraciones por una mala praxis en cuanto a la formación musical, y estos casos son más difíciles de hacer que vuelvan a coger el gusto por la música, y por lo tanto, que lleguen a disfrutar de nuevo al tocar un instrumento.
Son muchos los padres que quieren apuntar a sus hijos en clases colectivas de instrumento, ya que son más baratas, y normalmente conllevan clases de mayor duración que las clases individuales de un precio parecido.
Muchas personas creen que cuanto más tiempo de clases tengan a la semana en una disciplina instrumental, más rápido avanzarán, y aunque tiene su lógica, pueden haber muchos factores que influyan de manera contraria a esta forma de pensar. No por tener más clases se avanza más con el instrumento, ya que el factor más importante, es el trabajo en casa, y si no lo cree, responda a la siguiente pregunta:
¿Qué estudiante avanzará más?
A. El que va 2 horas a la semana a clases de instrumento, pero que no toca en casa.
B. El que va 30 minutos a la semana a clases de instrumento, y toca 30 minutos diarios en casa.
El profesor debe corregir los avances del estudiante, pero el estudiante no puede tener avances si no desarrolla lo que ha aprendido en el aula, con un posterior trabajo en casa.
Un profesor, sea del instrumento que sea, debe fomentar el amor por la música. Y no solo por transmitir algo más que el conocimiento técnico, sino porque todo será más fácil. Es imposible aprender bien a tocar un instrumento si no se tienen referencias.
Hay estudiantes que empiezan a tocar un instrumento pero les falta mucha cultura musical, fomentando esto, los estudiantes aprenderán más rápido y mejor.
Se necesita tener estudios oficiales (ciclos formativos o carreras universitarias) que permiten ejercer esta profesión. Hay que tener en cuenta que dependiendo del ámbito de especialización, es posible que se tenga que complementar la formación con otros cursos más específicos del sector. La formación continua es un aspecto clave para la mejora profesional.
- Licenciado o Bachiller en Música (Interpretación musical, canto o composición)
- Licenciado o Bachiller en Educación Musical.
- Máster en Música.
- Doctor(a) en Música.
En los colegios públicos y privados del país no está incluida la música como una materia de estudio. El único curso relacionado es arte, que en algunos de casos es dictado por docentes no especializados. Profesores graduados en artes plásticas enseñan arte en secundaria. En primaria, los mismos tutores dan esa clase.
Entonces, el aprendizaje escolar, es deficiente.
En el Ministerio de Educación (MINEDU), reconocen que el principal obstáculo que deberán sortear será el déficit de docentes de arte que hay, tanto para primaria como para secundaria. Cada año egresan solo unos mil profesionales de las escuelas de arte del país y no todos se dedican a la docencia. Esta cifra es mínima ante las 15 mil plazas que actualmente deben ser ocupadas por profesores de arte en los colegios de primaria y secundaria.
El arte abre otro mundo en la formación creativa de los estudiantes, enseñar arte en los colegios debe ser tan importante como dictar clases de matemáticas o lenguaje.
En algunos colegios privados que no reúnen las características del estándar académico, ya sea por falta de conocimiento, cultura, nepotismo o bajo presupuesto, los directores contratan a estudiantes, gente sin estudios o aficionados, para dictar clases de música.
Es un daño irreparable causado hacia los estudiantes, provocando vicios, mala técnica, postura y poco entendimiento hacia la música. No es lo mismo tocar una flauta dulce que una flauta traversa, tienen distintas posiciones, técnica y otra forma de emitir el sonido.
Un profesor especializado debe conocer cómo mínimo el repertorio estándar del instrumento a enseñar y haber tocado obras solistas en eventos y conciertos académicos.
Dentro del mundo de los profesores de música hay algunos que son muy informales, sin estudios o aficionados. La formación musical como carrera, requiere años de estudio y profesionalización. Es una carrera exigente y seria con sacrificios y ventajas.
No nos dejemos engañar por personas inescrupulosas que sólo buscan lucrar a través de este arte, ya sea por beneficio personal o algún tipo de fama.
- Mejora las habilidades académicas. Mediante la comprensión de compás, ritmo y las escalas, los niños están aprendiendo a dividir, crear fracciones y reconocer patrones. Parece que las conexiones de música en el cerebro de un niño le ayuda a entender mejor otras áreas de matemáticas.
- Desarrolla habilidades físicas. Existen algunos instrumentos como los de percusión que ayudan a los niños a desarrollar habilidades motrices y también de coordinación; requieren movimiento de manos, brazos y pies. Los instrumentos de cuerda y teclado como el violín y el piano, exigen diferentes acciones de la mano derecha e izquierda de forma simultánea.
- Se mejoran las habilidades sociales. Las clases en grupo requieren la interacción con otras personas y también mejorar la comunicación, además de fomentar el trabajo en equipo. Los niños deben colaborar para crear la música de forma simultánea, adaptándose al compás. Es importante que los niños conozcan y comprendan la parte más individual en un conjunto amplio.
- Potencia la disciplina y la paciencia. Tocar un instrumento ayuda a los niños a ser perseverante a través de las horas, meses e incluso años de práctica antes de que puedan alcanzar unas metas específicas, tales como memorizar y tocar una pieza en solitario.