Culturalmente siempre hemos usado la medicina natural. Nuestras abuelitas apostaban por remedios caseros para curar cualquier enfermedad. Por ello, es común que ahora cuando comentamos que estamos enfermos, alguien nos recomiende tomar té de alguna hierba o incluir la planta en nuestra alimentación”, comenta el naturópata Eduardo Mendoza.
Las plantas se clasifican en base a efectos curativos, aromáticos, nocivos, abortivos, venenosos y especies en general. Las plantas medicinales son aquellas que tienen un efecto óptimo para el tratamiento de enfermedades en el cuerpo del ser humano y en animales, en casos especiales, se lee en el Manual de plantas medicinales.
Las plantas medicinales tienen gran importancia socioeconómica en las comunidades porque se usan con prácticas ancestrales que aportan bienestar y mantienen la diversidad biológica y en los ecosistemas. Por lo que se dice que son una parte de la riqueza terapéutica y curativa de la medicina natural dentro del sistema de medicina indígena o ancestral.
Entre los beneficios del uso correcto de plantas medicinales se puede mencionar: son de fácil cultivo para las familias, son accesibles, se utilizan para aliviar y/o prevenir muchas enfermedades, hacen que se valore el conocimiento ancestral, evitan gastos en crisis y emergencias y trata varias enfermedades al mismo tiempo y no genera efectos secundarios.