No sabíamos que propuesta era la adecuada para el programa.
Iniciamos con la presentación de Ariadna, esto teníamos en la mente al comenzar a prototipar. Con la experiencia que ella ha tenido con Las manos, las clases, la transformación que se vivió en el Tec con el modelo de competencias y las dificultades por las necesidades de la pandemia.
Estuvimos trabajando en ideas y nos fuimos hacia algo enorme, teníamos la idea del diseño de una app que permita el autoaprendizaje, como Duolingo. Estuvimos subiendo ideas pero todas iban en esta ruta.
Nos dimos cuenta que estábamos queriendo abarcar mucho y se estaba perdiendo el sentido de lo que inicialmente Ariadna había planteado. Nos dimos cuenta de la importancia de la interacción entre el profesor y los alumnos y, entre los alumnos, para el aprendizaje de las señas.