1.- Comenzamos macerando el pollo la noche anterior. Mezclamos muy bien todos los ingredientes del adobo. Los ajos los debemos de picar muy finos.
2.- Salpimentamos y untamos muy bien con el adobo por dentro y por fuera. Cubrimos con papel film y lo dejamos toda la noche en la nevera macerando. Podemos atar las pechugas con hilo para que quede más vistoso.
3.-Al día siguiente cortamos las verduras y las ponemos en el fondo de la fuente del horno.
4.- colocamos el pollo encima de las verduras y rodeamos de las patatas “chascadas” como sise tratase de un guiso. Salamos las patatas.