La idea surgió de dos mentes inquietas a las que no les gusta aburrirse en sus aulas. Hace mucho tiempo que rondaba en nuestras cabezas la idea de poner en marcha una experiencia de estas características.
Llevábamos años diseñando otro tipo de experiencias educativas y teníamos claro que cualquier reto debe progresar manteniendo equilibrio entre la dificultad y la habilidad de los participantes. Un exceso de complejidad genera ansiedad . Al contrario, demasiada sencillez provoca aburrimiento... Imaginábamos una actividad que despertara esas "ganas locas" de querer comenzar la aventura.
Con mucho esfuerzo y dedicación conseguimos sacar adelante esta propuesta que consideramos altamente motivadora para nuestros alumnos y que, al final de la misma evaluaremos.
Cabe destacar que nada más conocer la noticia, el resto de alumnos del centro, aunque no estaban implicados en la misión, también querían ayudar en el rescate.