Los starks son humanoides robustos con piel dura como roca volcánica, ojos rojos que arden como brasas y cuerpos sin cabello, evocando las forjas divinas de Oblivion. Pueden regenerarse a voluntad, reconstruyendo tejidos rotos con su magnetismo natural y maná ígneo, un poder que los hace guerreros inquebrantables.
Hablan starkish, un idioma duro y metálico, con consonantes fuertes que suenan como martillos sobre yunque; el arcanés es aprendido en ciudades y gremios de herreros para lidiar con los clientes. En las guerras raciales, fueron forjadores de armas, pero su resiliencia los llevó a roles heroicos en academias Sora. Resistentes pero introspectivos, luchan contra su naturaleza destructiva.