Los humanos son la raza más versátil y prolífica de Las Planicies, con pieles que varían desde el bronceado hasta el pálido, cabellos de tonos variados y ojos que reflejan los cielos de Sora. Creados por Arcan como el puente entre lo mortal y lo divino, poseen una adaptabilidad innata que les permite prosperar en desiertos, montañas o ciudades como Profectus, Dinas Nefol y muchas más. Sin habilidades sobrenaturales inherentes, destacan por su ingenio, formando imperios, civilizaciones hegemónicas y academias Sora donde entrenan el maná para combatir Oblivions.
Hablan humano como lengua nativa —la base del arcanés, que evolucionó como idioma universal gracias a su expansión cultural y diplomática—. Históricamente, sufrieron guerras raciales, pero bajo la guía de Marindiel, unieron razas en reinos pacíficos. Son ambiciosos y emocionales, capaces de grandes heroísmos o traiciones, como se narra en las fábulas de guerreros que ascendieron a dioses o cayeron en la oscuridad de los Oblivion.