Él es Lalo, nuestro creador y fundador de una tradición que la ciudad de Mérida acogió con amor, Desde hace 20 años Lalo nos enseñó que podemos tener un objetivo muy grande y ambicioso, pero si descuidas los detalles puedes detener todo el proceso y dañar el trayecto. Nos recuerda lo que como mexicanos tenemos muy marcado, nuestras raíces nunca se deben de perder, así como no debemos olvidar jamás el lugar de donde vinimos, porque la cultura que abrazamos con fuerza nos da el empuje para conservar lo más bonito de nuestro país: la gastronomía, la hospitalidad y la generosidad.
Hoy en día, después de 20 años de arduo trabajo, la experiencia y las habilidades transmitidas por Don Lalo, nos han marcado y han dejado huella en cada persona que ha trabajado con nosotros, en cada proveedor que nos ha dado productos de calidad de la mano de precios justos, favoreciendo al mercado local, y sin duda en cada comensal que ha entrado por nuestra Casa y nos ha dado la oportunidad de seguir llevando a su mesa nuestro orgullo como Chilangos residentes en Mérida, Yucatán.
Lalo somos todos, somos los que nos gusta ser los mejores anfitriones, somos los que nos gusta la buena comida, con sabor, con personalidad. Somos Lalo aquellos que tenemos la fuerza de voluntad para continuar lo que empezamos, los que no nos rendimos por adversidades de la vida, los que se levantan temprano para lograr sus metas, los que se motivan todos los días para no dejarse vencer por el miedo y la incertidumbre.