Comenzamos con el sueño de convertir el cacao fino producido en el país en chocolate de alta calidad y después de más de una década estamos muy cerca.
Para eso, tuvimos que recorrer la zona norte del país para encontrar las plantas de cacao con la genética adecuada. Con la ayuda de la FHIA y organizaciones de productores pudimos recolectar suficientes plantas para iniciar este negocio.
Han sido más de diez años de duro aprendizaje pero con la ayuda de Dios hemos logrado montar una pequeña planta de proceso de cacao con capacidad de procesar hasta una tonelada métrica de cacao por mes.
Dominando el proceso de fermentación de la semilla de cacao hemos sido capaces de producir cocoa y manteca de cacao con características importantes para la elaboración de otros productos a partir de éstas materias primas.
Nuestra manteca de cacao es producto de un proceso de extracción en frio que conserva las esencias naturales, componentes nutricionales del grano y flavonoides heredados a la cocoa que se pueden distinguir en los productos derivados.