ESCRITO POR: MARICRIS SOLANO
En la época en que los israelitas eran oprimidos por un rey cananeo llamado Jabín, había un general muy poderoso que trabajaba para él: Sísara. Este hombre tenía un gran ejército y muchos carros de guerra, y durante años hizo sufrir al pueblo de Israel. Entonces, una profetiza llamada Débora, que también era juez de Israel, le dijo a un líder israelita llamado Barac que Dios lo había elegido para derrotar a Sísara. Barac aceptó ir a la batalla, pero solo si Débora lo acompañaba. Ella fue, y con la ayuda de Dios, los israelitas vencieron al ejército de Sísara. Sísara, al ver que estaba perdiendo, escapó a pie y llegó a la tienda de una mujer llamada Jael, que pertenecía a un grupo aliado con los cananeos. Sísara pensó que estaría a salvo allí. Jael lo recibió amablemente, le ofreció leche y lo escondió bajo una manta. Él estaba agotado y se quedó dormido profundamente. Pero mientras dormía, Jael tomó una estaca de la tienda y un mazo, y con valentía lo mató clavándole la estaca en la cabeza.
La vida de esta valiente mujer me enseña:
Dios puede usar a cualquier persona, solo necesita un corazón dispuesto para hacer la voluntad de Dios. 📖 “Pero Dios escogió lo necio del mundo para avergonzar a los sabios; y Dios escogió lo débil del mundo para avergonzar a lo fuerte.” — 1 Corintios 1:27
La obediencia trae victoria, pues al recordar a quien servimos, recibimos poder para hacer mayores cosas de las que podamos imaginarnos. 📖 “El que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” — Juan 14:12
El liderazgo valiente y la fe en Dios marcan la diferencia, pues es nuestra actitud de agradecimiento que efervece nuestra vida. 📖 “Esfuérzate y sé valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.” — Josué 1:9
Las mujeres tienen un lugar importante en la historia de la redención, pues cada una aporta de manera individual al proyecto colectivo de la salvación de las almas. 📖 “Muchas mujeres hicieron el bien, pero tú las superas a todas.” — Proverbios 31:29
Qué privilegio tan hermoso de leer historias como la de Jael que nos inspiran poder, autoridad, valentía, fuerza y lealtad a Dios y a su pueblo.