ESCRITO POR: MARICRIS SOLANO
"Me gozaré en el Señor, y me alegraré en mi Dios." — Habacuc 3:18
El gozo no siempre depende de las circunstancias externas. Podemos sentir tristeza, enfrentar problemas o incertidumbre, pero el gozo verdadero nace de una relación profunda con Dios. Cuando confiamos en su fidelidad, su amor y su cuidado constante, descubrimos un gozo que no se quiebra ante la adversidad.
Hoy, tómate un momento para recordar algo por lo que agradeces a Dios. Ese reconocimiento despierta el gozo en tu corazón y te ayuda a ver la vida con esperanza, incluso en los días difíciles.
Reflexiona en esta pregunta: ¿Estoy buscando el gozo en las cosas temporales o en el Señor, que es eterno?
Que esta sea tu oración: Señor, ayúdame a encontrar mi gozo en Ti hoy, a confiar en Tu amor y a compartir esa alegría con quienes me rodean. Amén.