Los videojuegos dan un salto de calidad y llegan máquinas que, salvando las distancias, marcan el inicio de una forma de construir consolas alrededor de componentes que todos conocemos. Es la época de la inclusión chips de marcas como Zilog (con su Z80), Intel, Fairchild, Motorola, etc., que tienen una potencia de entre 1,5 y 3Mhz., es decir, la prehistoria de la informática. De todas formas, es en este instante cuando comienza a llegar el color a las pantallas de los videojuegos, sin plantillas que colocar sobre la televisión e incluso los marcadores para sumar puntos. También se escuchan los primeros efectos de sonido y melodías, adaptadas a lo que ocurre en pantalla así como gráficos personalizados para mostrarnos vaqueros, coches de Fórmula 1 y hasta naves espaciales.
Atari 2600 (1977)
La consola que lideró esta generación fue, sin duda, la Atari 2600, que dejó de fabricarse en el año 1992 tras vender algo más de 30 millones de unidades. Seguramente esta generación ya hubiera muerto mucho antes, a mediados de la década de los 80, pero su permanencia en las tiendas justifica que se alargue esta segunda generación tanto. Tened en cuenta que durante ese periodo el mundo verá nacer las primeras consolas de 8 bits y el auge y caída de los microordenadores enfocados a los videojuegos como son los ZX Spectrum, Commodore 64, Amstrad CPC o MSX.
Aun así, a la Atari 2600 le saldrán importantes competidores, sobre todo en calidad de videojuegos, como son las CBS Colecovision, con sus cartuchos extraordinariamente avanzados, la Intellivision, la Vectrex (portable) de MB Juegos o la Philips Videopac (Odyssey 2 en EE.UU.), heredera de aquella primera consola de los 70. Es en este tiempo cuando aparecen las primeras compañías desarrolladoras y una de ellas, la primera externa que no pertenecía a ninguna de las llamadas first party, es Activision. Los norteamericanos, surgidos de la escisión de una serie de programadores de la propia Atari, comenzó un periplo de éxitos que llega hasta nuestros días.
Lanzada en 1982, no llegó a Europa hasta el año siguiente. Tenía más potencial que sus rivales Atari 2600 e Intellivision y acercaba aún más la experiencia de los arcades de entonces. Tales eran sus intenciones que entre los 12 juegos incluidos en su ROM se escondía la primera versión doméstica de Donkey Kong (título de Nintendo únicamente presente en arcades). Tuvo accesorios y controladores especiales, pero con 2 millones de unidades vendidas acabó desapareciendo en 1985 cuando Coleco se retiró del mercado de videojuegos.