Yo que siempre anduve bajo las estrellas,
soy custodio de una tradición,
yo que le he cantado a todas ellas,
y que he llenado las calles, de alegría y de ilusión.
Yo que llevo recorridos mil caminos (Y a veces me perdí...)
que tanto he vivido en mi tunar (Y me olvidé de Tí...)
Yo que he degustado tantos vinos (Tanto ví... Y encontré... Mi verdad...)
Y encontré tantos amigos, que comparten mi verdad.
Hoy vengo ante Tí, para decirte,
que si canto a las estrellas es porque tu las prendiste.
Cuando canto por las calles, cuando rondo a los balcones,
Te llevo en el corazón.
Que eres Tú quien siempre guía mi destino,
te doy gracias por poner en mi camino,
a esta Tuna donde tanto he compartido,
Tú también tuviste amigos, también compartiste el vino.
Y por eso estoy aquí,
porque llevo en la conciencia,
que no siempre te seguí, lo sabemos bien Tú y yo,
hoy vengo a pedir perdón,
al Señor de la Sentencia.