Intrusismo o Manipulación: La Justicia Pone Fin a una Falacia
En mayo de 2023, el diario digital The Objective publicó un artículo en el que se hacía eco de una serie de declaraciones vertidas por el Decano del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía (CPITIA), en las que se me acusaba falsamente de intrusismo profesional y falsedad documental en mi ejercicio como perito informático.
Tras un largo proceso judicial, la verdad ha quedado clara y respaldada por la justicia. En diversas resoluciones, los tribunales han desestimado todas las acusaciones en mi contra, confirmando que no existe delito alguno.
A continuación, expongo los fallos más relevantes (encontrarás el contenido completo al final de este post):
Auto del Juzgado de Instrucción nº 23 de Madrid (2 de junio de 2023): Se acordó el sobreseimiento y archivo de la causa, dejando claro que el ejercicio de la pericia informática no requiere necesariamente un título de ingeniería y que la denuncia carecía de fundamento legal.
Auto de la Audiencia Provincial de Madrid (28 de noviembre de 2023): Rechazó el recurso de apelación interpuesto por el CPITIA, confirmando que no existía delito de intrusismo ni de falsedad documental, ya que mis titulaciones me otorgan conocimientos técnicos suficientes para actuar como perito.
Auto del Juzgado de Instrucción nº 37 de Madrid (14 de abril de 2024): Sobreseimiento y archivo de otra querella similar, reafirmando nuevamente que la emisión de informes periciales no constituye intrusismo y que la normativa procesal permite la intervención de peritos no titulados.
Las sentencias dejan claro que las acusaciones formuladas contra mí no solo eran infundadas, sino que parecían responder a una estrategia de desprestigio profesional. La justicia ha hablado y ha zanjado esta cuestión de forma inequívoca.
Este episodio no solo ha sido un intento fallido de dañar mi reputación, sino también una clara demostración de cómo la desinformación y los intereses particulares pueden ser utilizados para intentar excluir del mercado a profesionales capacitados.
Es pertinente reflexionar sobre la persistente campaña que el Decano del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía (CPITIA), Pedro De La Torre Rodríguez, ha emprendido contra peritos informáticos que no están colegiados o que no poseen la titulación de Ingeniero Técnico en Informática. Esta actitud ha llevado a cuestionar incluso la capacidad de Ingenieros Superiores en Informática para emitir informes periciales, una postura que carece de fundamento legal y que ha sido desestimada en diversas instancias judiciales.
Un ejemplo de esta persecución es la querella interpuesta por el CPITIA contra Manuel Huerta De La Morena, perito en el caso de Marta del Castillo, acusándolo de intrusismo profesional por carecer de la titulación de Ingeniero Técnico en Informática y no estar colegiado. El CPITIA sostiene que es indispensable estar colegiado y poseer dicha titulación para ejercer como perito informático, una afirmación que, a la vista del resultado obtenido en los Tribunales, es falsa.
Además, el CPITIA ha recurrido el archivo de casos contra peritos que no cumplen con sus criterios de titulación y colegiación, insistiendo en la necesidad de una regulación estricta que excluya a profesionales capacitados pero que no se ajustan a sus estándares.
Es preocupante que se intente restringir el ejercicio profesional de la pericia informática a un grupo limitado, desestimando la experiencia y formación de otros profesionales competentes. Esta postura no solo limita la diversidad y riqueza del ámbito pericial, sino que también contraviene el espíritu de la normativa vigente, que permite la participación de expertos con conocimientos acreditados, independientemente de su colegiación o titulación específica.
La justicia ha reiterado que el ejercicio de la pericia informática no está reservado exclusivamente a Ingenieros Técnicos en Informática colegiados, y que otros profesionales con la formación y experiencia adecuadas pueden desempeñar esta labor. Es fundamental que se reconozca la valía de todos los profesionales capacitados y se evite cualquier forma de exclusión basada en interpretaciones restrictivas y no sustentadas en la legislación actual.
En conclusión, es imperativo promover una visión inclusiva y basada en la competencia demostrada, en lugar de imponer barreras que no solo son injustas, sino que también empobrecen el campo de la pericia informática. La diversidad de enfoques y la apertura a distintos perfiles profesionales enriquecen el ejercicio pericial y garantizan una mayor justicia y equidad en los procesos judiciales.
A lo largo de mi carrera como perito informático, he participado en múltiples casos de gran relevancia mediática, entre los que destacan:
Caso 'Faisán': Colaboré como perito en esta investigación que involucraba a altos mandos policiales en un supuesto chivatazo a la red de extorsión de ETA.
Caso 'Manos Limpias': Intervine aportando análisis periciales en procedimientos relacionados con esta organización sindical y sus actuaciones judiciales.
Caso 'Corinna Larsen': Fui contratado para realizar un informe pericial sobre grabaciones de audio presentadas en la Audiencia Nacional, determinando la fecha de las mismas y aportando conclusiones técnicas relevantes para la defensa.
Caso 'Kokorev': Elaboré un informe pericial que cuestionaba la integridad de ciertas pruebas digitales presentadas en el proceso, señalando posibles manipulaciones en la cadena de custodia de dispositivos electrónicos.
Mi participación en estos y otros casos ha sido reconocida por la comunidad judicial y ha contribuido a la resolución de complejas investigaciones en el ámbito de la informática forense.
Agradezco el apoyo de quienes han confiado en mi trayectoria profesional y reitero mi compromiso con la excelencia y la veracidad en el ejercicio de la pericia informática.
Juan Martos Luque