Seguir las instrucciones del manual del usuario para el mantenimiento y el uso de la impresora.
No exponer la impresora a temperaturas extremas o humedad.
No usar productos químicos para limpiar la impresora.
Utilizar sólo tintas originales y cartuchos de la marca recomendados por el fabricante.
No llenar demasiado el cartucho de tinta para evitar fugas.
No mover la impresora mientras está en uso o cuando la tinta está en movimiento.
Realizar limpiezas regulares de la impresora y el cabezal de impresión.
No apagar la impresora de manera abrupta o desenchufarla durante el uso.
Almacenar la impresora en un lugar fresco y seco cuando no esté en uso.
Contactar a un técnico especializado en caso de problemas o mal funcionamiento.