Llamado tradicionalmente como Lempira aunque su nombre fuese "Erandique", fue un capitán de guerra y líder de los lencas que luchó contra los españoles durante la década de 1530. En los documentos escritos durante la conquista española, es mencionado con el nombre de El Lempira.
Según la tradición, Lempira habría nacido en la región que hoy lleva su nombre, el departamento de Lempira, en el occidente de Honduras, una zona habitada principalmente por pueblos de la etnia lenca. Descripciones históricas y reconstrucciones antropológicas sugieren que era de estatura baja en comparación con los estándares europeos del siglo XVI, probablemente alrededor de 1.56 metros, con complexión robusta, espalda ancha y brazos fuertes. Se lo describe como un líder bravo, persistente y astuto, con un profundo amor por su tierra, sus leyes y su pueblo.
El origen etimológico de su nombre ha sido objeto de estudio. Según el historiador Jorge Lardé y Larín, "Lempira" provendría del término cuenca Lempaera, compuesto por las palabras lempa (que significa "señor" o "persona de alta jerarquía") y era (que significa “cerro” o “sierra”). Por lo tanto, el nombre Lempira podría traducirse como “Señor del cerro” o “Señor de la sierra”.
En el año 1537, durante la colonización española del territorio, Lempira fue comisionado por el cacique Entepica para liderar la resistencia indígena contra el avance de las tropas españolas. Estableció su base en el cerro de Cerquín, una zona estratégica desde donde organizó la defensa militar. En ese momento, Lempira también mantenía conflictos con otros caciques vecinos, pero frente a la amenaza común, logró alianzas como con el grupo lenca de los Cares y reunió un considerable ejército.
Las cifras sobre el tamaño de sus fuerzas varían: algunas fuentes hablan de hasta **30 000 combatientes** procedentes de más de 200 pueblos, mientras que la *probanza de méritos* de Rodrigo Ruiz y otros documentos coloniales mencionan un número más reducido, cercano a **2 000 guerreros**. Dada la capacidad logística de las fortificaciones en las montañas, es probable que la cifra más alta sea simbólica o exagerada. Aun así, reunir y mantener un contingente de esa magnitud habría requerido una notable capacidad de organización y cohesión colectiva entre los pueblos lencas.
El ejército español, por su parte, contaba con aproximadamente **80 soldados españoles** y entre **1 000 y 3 000 indígenas aliados**, en su mayoría traídos desde Guatemala. Pese a la superioridad numérica lenca, los españoles lograron resistir inicialmente, aunque no pudieron someter completamente la región hasta finales de 1537.
La insurrección encabezada por Lempira inspiró otros focos de resistencia en el valle de Comayagua, Olancho y regiones aledañas, lo que consolidó temporalmente un frente de oposición indígena que demoró la consolidación del dominio español en el territorio.
José Francisco Morazán Quezada fue un militar y político hondureño que gobernó a la República Federal Centroamericana durante el turbulento período de 1830 a 1839. Saltó a la fama luego de su victoria en la batalla de La Trinidad, el 11 de noviembre de 1827.
José Francisco Morazán Quesada nació el 3 de octubre de 1792 en Tegucigalpa, entonces partido de la Intendencia de Comayagua, Capitanía General de Guatemala, durante los últimos años del dominio español. Sus padres fueron José Eusebio Morazán Alemán y Guadalupe Quesada Borjas, ambos miembros de una familia criolla de clase alta dedicada al comercio y la agricultura.[Sus abuelos fueron: Juan Bautista Morazán, emigrante corso,]y María Gertrudis Alemán.] Trece días después de su nacimiento, Morazán fue bautizado en la iglesia de San Miguel Arcángel, por el padre Juan Francisco Márquez. José Francisco Morazán Quesada nació el 3 de octubre de 1792 en Tegucigalpa, entonces partido de la Intendencia de Comayagua, Capitanía General de Guatemala, durante los últimos años del dominio español. Sus padres fueron José Eusebio Morazán Alemán y Guadalupe Quesada Borjas, ambos miembros de una familia criolla de clase alta dedicada al comercio y la agricultura.[]Sus abuelos fueron: Juan Bautista Morazán, emigrante corso, y María Gertrudis Alemán. Trece días después de su nacimiento, Morazán fue bautizado en la iglesia de San Miguel Arcángel, por el padre Juan Francisco Márquez.
José Cecilio del Valle fue un filósofo, político, abogado y periodista hondureño. Realizó sus estudios en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo. Su espíritu investigador penetró en los estrados del conocimiento y su poderosa inteligencia lo llevó a cristalizar enseñanza, pensamiento y ciencia.
José Cecilio del Valle nació el 22 de noviembre de 1777 en la villa de Jerėz de Choluteca (actual ciudad de Choluteca) una comunidad localizada a orillas del río del mismo nombre hoy parte de la República de Honduras. Sus padres fueron don José Antonio Díaz del Valle y de doña Gertrudis Díaz del Valle, criollos, de buena posición económica, y terratenientes dedicados a la agricultura y ganadería. Otros parientes cercanos de José del Valle además de la ganadería se dedicaron a la política. Su bisabuelo, José Díaz del Valle, quien llegó a tener en sus haciendas más de dieciséis mil cabezas de ganado, fue alférez mayor y regidor perpetuo de Choluteca, y de origen andaluz. En su escudo familiar llevaba una leyenda que decía "El que más vale no vale tanto como vale Valle". Su primo Dionisio de Herrera fue jefe de Estado de Honduras (1824) y de Nicaragua (1830). Hijo de Paula Díaz del Valle y de Juan Jacinto Herrera y Rivera quien también fue Teniente de Milicias y alcalde Mayor de Tegucigalpa.
José Dionisio de la Trinidad de Herrera y Díaz del Valle, actualmente conocido simplemente como Dionisio de Herrera, fue un abogado y político hondureño, representante del liberalismo y uno de los centroamericanos más ilustrados de sus tiempos.
Dionisio Herrera estudió en la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde por aquel tiempo, y gracias a los esfuerzos de los señores Villaurrutia, Ramírez, Goicoechea y Cañas, se había extendido y mejorado el plan de enseñanza. Se habían abierto escuelas de dibujo, asimismo se habían adoptado cursos de filosofía y otras notables reformas. Gracias al estudio que hizo de la historia y de los filósofos y escritores franceses más profundos (Rousseau, Montesquieu, Diderot, d'Alembert), según Rómulo Ernesto Durón, «era ya un literato y un hombre de estado, de pensamiento y acción» cuando se declaró la independencia del Centro de América.
Al terminar sus estudios, se graduó de abogado con la tesis La Ley. Luego regresó a Honduras, donde estableció su biblioteca personal (una de las más completas de la época), compuesta principalmente por obras en francés, idioma que dominaba como su lengua materna y gracias a la cual propagó las ideas liberales. Ésta fue posteriormente incendiada por sus opositores políticos, al considerar que estaba compuesta por "libros herejes".
José Trinidad Francisco Cabañas Fiallos fue un militar con el grado de General de División y político hondureño, electo como Presidente constitucional del Estado de Honduras en el periodo de 1852 a 1855. Fue un defensor de las ideas unionistas de Centroamérica.
El 9 de junio de 1805, nació José Trinidad Cabañas en Tegucigalpa. Era hijo de José María Cabañas Rivera y Juana María Fiallos. Fue bautizado por el padre Juan Francisco Márquez Castejón el mismo día de su nacimiento. Su fe de bautismo se encuentra en el folio 98 del Registro Eclesiástico de la Iglesia Parroquial de San Miguel de Tegucigalpa y lo registra como español.
En el Colegio Tridentino de Comayagua, realizó estudios de gramática latina, teología y filosofía.
Vida militar
General José Trinidad Cabañas.
En 1827, cuando las fuerzas de José Milla invadieron y sitiaron Comayagua, y derrocaron al gobierno de Dionisio de Herrera Cabañas, con 22 o 23 años de edad, prestó su cooperación en defensa del gobierno; su padre se presentó ante Dionisio Herrera con sus tres hijos y dijo:
"Señor, el peso de mis años no me permite acompañarlos al campo de batalla pero aquí tenéis a mis tres hijos que pueden lo que yo debiera hacer, dispuestos a derramar su sangre al pie de la bandera que defendéis."
En 1827 (noviembre 11),fue la primera experiencia militar de Cabañas en la Batalla de La Trinidad.
José Trinidad Reyes y Sevilla es un reconocido personaje de Honduras, fundador del primer centro de estudios superiores de Honduras, la «Sociedad del Genio Emprendedor y del Buen Gusto», que después se convertiría en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y de la cual fue su primer rector.
Fue un luchador contra la pobreza y sus causas, asistiendo a los pobres e insistiendo en su derecho a la educación no solo en asuntos de la fe, sino también en asuntos seculares como la cultura y las ciencias.
Escribió varias pastorelas, reconstruidas por Rómulo Ernesto Durón, las cuales son las primeras manifestaciones teatrales en Centroamérica, y cuya representación de las mismas estableció los cimientos en Honduras para la posterior aparición del teatro. Estas pastorelas eran presentadas por el Padre Reyes en las iglesias de Tegucigalpa, una de estas es Navidad nuestra, un clásico del teatro hondureño contemporáneo por su mezcla armoniosa de las diferentes tradiciones presentes en la Navidad hondureña.
Reyes fue un polemista a favor de los derechos de la mujer, esto se ve reflejado en sus pastorelas, donde los personajes femeninos son mujeres con mucha voz. Es célebre un escrito suyo aparecido con el seudónimo de Sofía Seyers, el cual es todo un manifiesto feminista, donde Reyes aboga porque se cumpla en las mujeres el derecho más elemental de la educación. Muchas de las ideas expresadas por Reyes en ese artículo están inspiradas en las socialistas francesas y en las ideas ilustradas de la Revolución francesa, de las que el padre Reyes en su faceta política fue un gran divulgador.
Reyes tuvo un talante afín a la Ilustración, a lo mejor del humanismo y al arte religioso.
Él estaba convencido de la importancia de las artes (del teatro en particular) como instrumentos para civilizar y hacer progresar a las naciones. Durante su vida en Tegucigalpa libró grandes batallas contra los excesos del fanatismo y la superstición política y religiosa.