José Antonio Hernández Navarro nació, el 4 de diciembre de 1954, en el Rincón de Almodóvar, zona huertana de la pedanía de Los Ramos, Murcia.
Hijo de Juan Antonio Hernández y de Isabel Navarro, es el mayor de cuatro hermanos.
Recibió el bautismo en la iglesia del Cristo del Valle, en la vecina pedanía de Torreagüera, ya que, en aquel momento, Los Ramos no tenía todavía iglesia parroquial. La pila bautismal donde recibió el sacramento fue la misma donde se bautizó al histórico torreagüereño Antonete Gálvez.
Hernández Navarro se recuerda en su infancia dibujando, pintando y modelando figuritas con el barro que conseguía de las acequias cercanas y que ponía a secar al sol en la ventana.
Su primera escuela fue la del Rincón de Almodóvar, una unitaria donde coincidían los niños vecinos de todas las edades con una sola maestra.
Más tarde continuó su formación y cursó el Bachiller Elemental en la Sección Delegada del instituto Alfonso X el Sabio, en la pedanía de Alquerías.
A sus padres les hubiera gustado que encaminara su carrera profesional hacia el ámbito administrativo, por eso se vieron contrariados cuando, aconsejado por D. José Sánchez, un vecino que era profesor y que apreció su habilidad con el dibujo y el modelado, comenzó a asistir al taller de la escultora Elisa Séiquer, en Murcia, quien le aconsejó que ingresara en la Escuela de Artes y Oficios, donde, en 1968, se matriculó en Dibujo y Modelado.
Durante los tres años siguientes fue compaginando sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios con los del Bachiller Superior, título que obtuvo presentándose por libre, y con el trabajo de modelista escultor en el taller del artesano belenista Pedro Serrano Moñino, en el que entró con apenas quince años y al que había conocido en el taller de Séiquer.
1971 marcó su trayectoria artística de manera relevante ya que, por una parte, comenzó a trabajar en el taller de los hermanos Griñán, artesanos belenistas destacados y, por otra, fue el año en el que realizó su primera obra notable, la Virgen de la Huerta, una imagen de vestir que guardó, hasta 1980, en la casa familiar del Rincón de Almodóvar.
De su buen hacer como belenista queda constancia en el nacimiento que la peña huertana La Pava expone cada Navidad en la iglesia de San Juan de Dios, en Murcia, así como los premios obtenidos en los diferentes certámenes en los que concursó.
Por mediación del párroco de Alquerías, D. Francisco Arnaldos, asistió al taller del prestigioso escultor imaginero José Sánchez Lozano que, junto con Lozano Roca, se convertiría en uno de sus maestros más señalados. Con ellos fue perfeccionando la técnica de la talla en madera.
En 1978 comenzó el servicio militar en Zaragoza, donde realizó varias pinturas al óleo para sus compañeros y tres obras en estuco bronceado para el Centro de Instrucción de Reclutas n.º 10: Alegoría del soldado caído, Soldado en combate y un escudo.
El 30 de noviembre de 1980 contrajo matrimonio con Paquita Rubio Nicolás en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, de Los Ramos. Tienen dos hijos: Francisco José y José Antonio, que no han seguido la senda vocacional de la imaginería.
En 1982 la Cofradía del Perdón, de Murcia, convocó un concurso para la realización del paso de la Coronación de Espinas, al que presentaron sus bocetos Hernández Navarro y el también escultor José Hernández Cano; la cofradía se decantó por el presentado por Hernández Navarro y fue así como realizó el llamado Cristo de la Humillación, cuya perfección anatómica y originalidad en la composición proporcionó un gran impulso a su carrera artística. El paso desfila el Lunes Santo desde la iglesia de San Antolín de Murcia.
A partir de ese momento los trabajos de belenista en el taller de los Griñán se fueron reduciendo poco a poco debido al aumento de encargos que le iban solicitando las cofradías de Semana Santa de diversas localidades de la Región y decidió entonces montar el taller en su propio domicilio. La colaboración con el taller de los Griñán se extendió hasta 1986.
En enero de 1996, durante el obispado de monseñor Azagra, fue nombrado restaurador de la Virgen de la Fuensanta, patrona de Murcia, cargo en el que sucedió a José Sánchez Lozano y que, actualmente, sigue ostentando.
En 1997 se trasladó a vivir cerca del Rincón de Almodóvar, a una vivienda diseñada por él y que integra el taller de escultura. En ella, muchos detalles coinciden con los que se pueden observar en la ermita de la Virgen de la Huerta, donde su intervención fue decisiva. Su nueva casa le ofrecía tranquilidad y amplitud para su trabajo y lo conectaba con el paisaje huertano con el que tanto se identifica.
Durante el año 2000 se celebró la coronación de la Virgen de la Huerta, acto en el que intervino activamente. En octubre de ese mismo año fue nombrado académico de la Real Academia de Santa María de la Arrixaca, de Murcia.
Durante los últimos años de su actividad ha realizado numerosos trabajos de imágenes religiosas para cofradías, iglesias, ermitas y particulares, tanto para la Región de Murcia como para otras localidades de España. También se localizan algunos trabajos suyos en América y África.
Además, realizó algunas esculturas públicas y, actualmente, ya jubilado, atiende en su taller a futuros escultores.
Uno de sus últimos trabajos consiste en unas figuras de pequeño formato que forman parte de una colección que ha querido llamar Caprichos de Jubilado y que pretende dejar a sus hijos como legado de su obra.
En 2025 le fue concedida la Medalla de Oro de la Región de Murcia, con la que se reconoce su excepcional trayectoria artística.