Nos encontramos frente a una invitación que hizo Jesús cuando comenzaba a predicar el mensaje del arrepentimiento. Todo sucede en la orilla del mar de Galilea donde están los pescadores y los peces, donde se conjuga la necesidad con la provisión. Es allí donde Jesús interrumpe para proclamar una invitación que deja ver su intención, su propósito, su amor por los peces de este gran mar: “el mundo”.