Es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural. La poseen en alto nivel la gente de campo, botánicos, ecologistas y paisajistas, entre otros. Se da en las personas que aman los animales y las plantas.
Esta inteligencia es la de los sentimientos con la naturaleza, los animales y personas.
Al principio, las capacidades propias de ésta eran incluidas entre la inteligencia lógico-matemática y la inteligencia visual-espacial pero, tomando en cuenta diversos aspectos cognoscitivos como observación, selección, habilidades de ordenación y clasificación, reconocimiento de secuencias de desarrollo, así como la formulación de hipótesis, aplicados en forma práctica en el conocimiento del medio, Howard Gardner consideró que ésta merecía reconocimiento como inteligencia independiente, ya que los subconjuntos de esta son diferentes al resto de inteligencias.