En el Instituto Cervantes estamos llamadas a continuar la obra de nuestros fundadores en nuestro contexto actual, formando personalidades fuertes y responsables capaces de hacer opciones libres, justas y coherentes con las exigencias de nuestro tiempo.
La formación que ofrecemos está centrada en la persona, propiciamos que nuestros alumnos vivan una profunda experiencia de Dios que les permita creer en el Dios de la vida y sean testigos de su resurrección ante el dolor y sufrimiento.