La medicina regenerativa se define como “el campo de la medicina relacionado con el desarrollo y uso de estrategias dirigidas que tienen como objetivo la reparación o reemplazo de órganos, tejidos y células dañados, enfermos o metabólicamente deficientes a través de la ingeniería de tejidos, trasplante de células, u órganos artificiales o bioartificiales y tejidos”.
Los tejidos que se consiguen de esta bioimpresión in vivo, deben ser susceptibles de remodelación, facilitando la creación de estructuras moduladas por las necesidades celulares y fisiológicas. Es esencial que los materiales utilizados apoyen la proliferación y la función celular, sin embargo, esta proliferación debe ser controlada.
La escasa proliferación puede ser causa de pérdida de viabilidad del tejido trasplantado.
La proliferación excesiva puede provocar hiperplasia o apoptosis.
Las necesidades de proliferación pueden variar a lo largo del proceso, inicialmente interesa una alta tasa de proliferación celular, para así poblar la construcción, sin embargo, a largo plazo se requiere una velocidad de proliferación adecuada y mantenida para lograr la homeostasis tisular sin riesgo de hiperplasias.
Para que este proceso progrese de manera adecuada, es importante la selección de células para la impresión. No solo se necesitan las células con funciones biológicas específicas del tejido a imitar, sino que también son necesarias las células que cumplen funciones de soporte, barrera, vascularización o de mantenimiento. Las opciones que se emplean actualmente para logarlo son:
El depósito de múltiples tipos de células primarias en patrones que representan fielmente el tejido original.
La impresión de células madre que pueden proliferar y diferenciarse en los tipos de células requeridos.