En este Estuario formado por el Río Tigre, La Laguna de San Andrés y el Estero de Barberena se construyeron granjas de camarón rebasando por mucho su capacidad de absorción de nutrientes y contaminantes, este sistema está actualmente eutrofizado y contaminado por las descargas de numerosas granjas de camarón construidas con dinero del erario otorgadas a fondo perdido (es decir regalado) principalmente a un grupo de políticos, quienes han operado sin respetar la constitución y leyes en la materia, las autoridades han sido muy complacientes, algunas de estas granjas operan con prestanombres.
Desde el 4 marzo del 2003 se empezaron a hacer las primeras denuncias y hasta hoy 17 julio 2021 no se ha resuelto el problema.
Los daños que han sufrido los pobladores de Morón, Las Flores y el Barranco en su economía y su salud han sido muy graves al debilitar su sistema inmunológico, se dieron muertes por cáncer y otros padecimientos propios de esta insalubridad.
Las granjas de camarón incuban patógenos y generan toxinas que han causado epidemias en las personas a nivel estatal y regional con bacterias del cólera, infringen las leyes que regulan a esta actividad y trabajan con una total impunidad.
Los humedales mitigan el cambio climático y el calentamiento global, la destrucción que las granjas le han infligido las hace acreedoras a una investigación por los daños causados y a ser sancionadas conforme a la ley, la cual prevé la restauración del humedal con costo para el o los causantes y demás daños que resulten.
La restauración y el manejo sustentable de los humedales como este que nos ocupa es fundamental para la producción de alimentos y la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global.