Todo el tema de la impresión 3D comienza en el año 1976, año en el que se inventó la impresora de inyección de tinta. Sin embargo, fue un poco más adelante, en 1982 en donde Chuck Hullin inventó la estereolitografía, uno de los procesos de fabricación de impresoras 3D más conocidos y usados en la actualidad.
Para el año 1984, se hicieron algunos cambios a este sistema creado unos años antes. Con las adaptaciones y mejoras, se modificó la idea principal de inyección de tinta, sumándole la idea también de la impresión con diversos materiales. Así como sucedió este gran paso, poco a poco desde esas fechas ha venido evolucionando este concepto. En el año 1986, la compañía 3D Systems sale a flote, llevando al mercado la primera impresora 3D de estereolitografía.
El proceso de la impresión 3D y su evolución no se detuvo ahí ya que, un año después, en 1987, el Dr Beaman y el Dr Deckard inventaron la sinterización selectiva por láser, un nuevo sistema para llevar a cabo la impresión 3D. Seguido de esto, en 1989,Lisa y Scott Crump crean la técnica de fabricación de modelado por deposición fundida y, el año siguiente, patentan la empresa Stratasys para así poder comercializarlo. No es sino hasta 1999 en donde la sociedad OBJECT LTD saca la tecnología Polyjet photopolymer, que luego es adquirida por la empresa Stratasys.
Para el año 2005, el Dr Bowyea crea la primera impresora 3D autoreplicable. Por otro lado, en 2009 se funda la empresa Makerbot y Sculpeo, los cuales se encargan del desarrollo de herramientas web para la impresión 3D. Finalmente, no es hasta el año 2011 que podemos observar que el mercado de las impresiones 3D ha crecido hasta el punto en el que es posible tener formatos de escritorio de estas maravillosas máquinas.
Así como este mercado ha venido creciendo poco a poco desde hace algunos años, seguirá evolucionando, para así poder llegar cada vez más lejos con este tipo de tecnología, basado en hacer física una idea que solo es posible observar mediante los softwares de diseño.