Desde los órganos y prótesis empleados en el campo de la medicina para hacer trasplantes hasta la impresión industrial para coches. Todos ellos son ejemplos de los usos variados de la impresión 3D, aunque no sean del todo visibles en nuestra vida cotidiana.
¿Cómo será el futuro de la impresión 3D? ¿Nos prepararemos comida impresa de verdad o eso es solo un mito? Estas son tan sólo dos de las muchas dudas planteadas en lo que se refiere a esta tecnología porque uno podría pensar que se va a encontrar impresoras 3D en cualquier lugar, pero, en un principio, no tiene por qué ser así.
A continuación, se pretenderá arrojar un poco de luz sobre esta cuestión.
Algunos investigadores consideran que la función de la tecnología de la impresión 3D es producir aquello no puede hacerse de forma tan efectiva de ninguna otra manera. Un ejemplo que suelen poner es el de las prótesis. Estas son hechas a medida para cada uno de los pacientes, es decir, tendrán unas características determinadas (tamaño, grosor, forma, etc.) acordes con la persona que las necesite. De esta manera, se podría conseguir una mejor personalización del problema para buscar una mejor solución a este.
Es difícil determinar si la impresión 3D llegará a constituirse como un negocio económicamente boyante como los que pueden existir en la actualidad. Es verdad que las ventas de impresoras 3D se ha incrementado notablemente en los últimos años. Sin embargo, hay una serie de circunstancias que ponen en duda la generalización de esta maquinaria. Entre las limitaciones actuales, la principal es la velocidad. A nivel comparativo, esta tecnología conlleva tiempos relativamente largos, lo que afecta a la fabricación en grandes cantidades. Otro factor es el coste, no exactamente bajo (depende un poco de las funciones que posea). Pero también es necesario buscar la repetibilidad del proceso. La personalización sería fantástica. No obstante, los procesos de fabricación tradicional se basan en el concepto de repetición, por lo que asegurar la repetibilidad del proceso también sería necesario.
Es por ello que se suele considerar que, aunque sea muy importante, y lo vaya a ser cada vez más para la industria aeroespacial, la automoción, la industria médica, y otros sectores, esto no implica que necesariamente vaya a sustituir todos los procesos productivos, al menos no en un futuro cercano.
Como se ha dicho anteriormente, un buen uso de esta tecnología que se va observando progresivamente es la creación de prótesis que se adapten de la manera más exacta posible a las necesidades de los pacientes.
Es importante considerar que las prótesis no son únicamente de miembros como los brazos o las piernas. También se podrían crear prótesis de dientes, por ejemplo.
En un futuro se podría llegar a la situación de que nos escaneen tridimensionalmente, y ese archivo quedaría grabado en una tarjeta con nuestro historial clínico. Así, en el caso de que se nos estropeara una muela por una caries o por otras razones como su rotura a causa de un desafortunado golpe, el odontólogo podría imprimir la réplica en un principio idéntica a la natural.
Para hacerse una idea de la posible orientación de este campo, entre los hitos más llamativos destaca el hecho de que se haya llegado a imprimir un oído biónico.
Al igual que para las prótesis, la moda basada en la tecnología de la impresión 3D también se caracterizaría por la capacidad de personalización.
Ya se han probado sus usos en varias ocasiones. Las joyas creadas a partir de este tipo de procesos parece ser bastante innovadora ya que se pueden adaptar a la fisionomía del cliente. En esta lista también se incluyen zapatos, bolsos y otros accesorios.
Incluso hay algunos diseñadores que han acabado sucumbiendo a la impresión 3D, fabricando prendas relativamente estéticas.
No obstante, la impresión 3D se limitaría (por ahora) prácticamente al diseño de modas de alta costura, a modo de curiosidad y de impacto, pero no como tendencia a desarrollarse masivamente en el futuro a corto plazo ni para extenderse entre las tendencias generales de los parámetros del sector textil. Solo el futuro lo dirá.
La realidad es que ya hay varios coches fabricados gracias a la impresión 3D. Las piezas se imprimen y posteriormente se ensamblan. Se estima que el tiempo de fabricación de una unidad sea aproximadamente de dos días, aunque podrá llegar a hacerse en 24 horas. Uno de los pioneros de la tecnología 3D en la industria automovilística es Strati, el primer coche impreso con plástico reforzado de fibra de carbono.
Estos coches abren la puerta a un futuro donde gracias a la impresión 3D, el consumidor podría jugar un papel fundamental como cocreador, personalizando sus vehículos hasta límites insospechados, o incluso reparándolos.
Otras empresas, como Airbus, también han apostado por la impresión 3D. Así, algunas de las partes físicas de sus aviones se imprimen utilizando impresoras de gran tamaño.
Incluso en la producción de bicicletas eléctricas se ha sabido aprovechar las ventajas de la fabricación aditiva.
En el sector de la arquitectura y la construcción, la impresión 3D también está teniendo sus beneficios.
La impresión 3D puede ofrece un gran ahorro de tiempo y dinero. En concreto, en la fase del diseño. Permite reducir el número de pasos y afinar los detalles al máximo, construyendo formas que a mano serían difícilmente maquetables (paredes muy finas, cavidades internas, cubiertas con curvas y ángulos, etc.).
No son pocas las iniciativas que se han ido sucediendo a nivel mundial gracias a las impresoras 3D. Ya se han construido bastantes viviendas en los años anteriores. Incluso también se ha empleado para otras obras arquitectónicas en metal u hormigón, como puentes, columnas y hasta mobiliario urbano. Se piensa que un proceso rápido y económico de construcción de viviendas podría ayudar a reducir la pobreza mundial.
Un proyecto que llama especialmente la atención es el hecho de que se haya empleado la impresión 3D para simular posibles modelos de edificios y espacios necesarios para la vida que se podrían construir en Marte en un futuro si la especie humana pone el pie en la superficie del planeta rojo.
Existen varias empresas y restaurantes que hacen uso del foco mediático que tiene ahora mismo la impresión 3D para sorprender al público con el uso de esta tecnología en la elaboración de alimentos. No obstante, esto no quiere decir que se vaya a imponer sobre la comida tradicional. Todo depende de si una es mejor que la otra. En el caso de que la cocina habitual siga convenciendo, sería esperable que la impresa no perdurara en el tiempo o no prevaleciera.
Un aspecto está claro: la impresión 3D tendrá un futuro muy prometedor. Sus aplicaciones en diversos campos son increíblemente variadas y supondrá un empujón a la ciencia y a la tecnología permitiendo la creación de modelos físicos que permitan una mejor comprensión de conceptos y estructuras de la materia y la vida. Es de esperar que con el tiempo se reduzca el tiempo empleado por las impresoras 3D, así como el precio a ellas asociado.
Sin embargo, es también importante enfatizar que, aunque la impresión 3D vaya a contribuir enormemente a la revolución tecnológica, no se puede esperar que esta sea la solución a todos nuestros problemas cotidianos.
Fuentes:
https://prnoticias.com/podcast/ondacro/tendencias-tecnologicas/20159974-como-sera-el-futuro-de-la-impresion-3d#inline-auto1804https://impresiontresde.com/el-futuro-de-la-impresion-3d-segun-stratfor/http://www.3ders.org/pricecompare/3dprinters/https://www.princeton.edu/news/2013/05/08/printable-bionic-ear-melds-electronics-and-biologyhttps://impresiontresde.com/diseno-de-modas-futuro-impresion-3d/https://hablemosdeempresas.com/grandes-empresas/impresion-3d-en-la-industria/https://laprestampa.com/el-proceso-grafico/impresion/impresion-3d-sector-industrial/https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/930546/como-se-desarrollo-la-impresion-3d-en-la-arquitectura-este-2019https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/918173/ai-spacefactory-gana-el-desafio-de-la-nasa-para-poder-habitar-marte