Unicef se creó en 1946 mediante la decisión unánime de la Primera Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, para proporcionar socorro de emergencia a millones de niños de la Europa de la Posguerra, Oriente Medio y China víctimas de la Segunda Guerra Mundial.
En 1953, Unicef se convirtió en organismo permanente del Sistema de Naciones Unidas con el mandato de responder a las necesidades de la infancia y proteger sus derechos.
Entre 1954 y 1969 Unicef auspició en España ocho Centros de Prematuros 3 por este orden: Madrid, Bilbao, Valencia, Barcelona, Sevilla, Granada, San Sebastián y Santa Cruz de Tenerife. Es destacable no solo la eficacia de estos Centros en su doble faceta clínica y docente sino también por ser un modelo pionero en España.
En 1959, en la Asamblea General de las Naciones Unidas se adopta la Declaración sobre los Derechos del Niño, precursora de la actual Convención sobre los Derechos del Niño.
En 1960, Unicef cambió su estatus de organización de asistencia humanitaria por el de agente internacional de cooperación para el desarrollo. La educación fue considerada como la mejor herramienta posible para luchar contra la pobreza.
En 1965 recibió el Premio Nobel de la Paz y en 1979 fue elegida la agencia líder del sistema de Naciones Unidas por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En 1987 publicó el estudio: "Ajuste con rostro humano", que generó un gran debate global sobre cómo proteger a los niños y mujeres de los efectos negativos de los ajustes y reformas económicas.
En 1989 se aprueba la Convención sobre los Derechos del Niño.
En el 2000 durante la Cumbre del Milenio de Nueva York: 200 jefes de Estado y de Gobierno firmaron la Declaración del Milenio en la que se fijaron ocho objetivos para erradicar la pobreza mundial para el 2015.
En 2006, coincidiendo con su 60 aniversario, recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.