Me interesan las apariencias sutiles de quietud y movimiento. Las sensaciones táctiles, las aireadas y flotantes. La indiferenciación de ciertos espacios, esa luz que lejos de subrayar la presencia de las cosas, las sumerge en una ausencia.
Mi fascinación por lo mínimo, me ha llevado a explorar distintos medios como el calado, el dibujo y la pintura. En ocasiones lo hago a través de la geometría de un modo más controlado. En otras, el dibujo es producto de estímulos cotidianos, que dejan como resultado un serie de imágenes residuales, registros íntimos que voy acopiando, para luego ofrecerlos a un espectador dispuesto a acercarse y cautelosamente inmiscuirse en estos.
En tanto, me pregunto, cómo acumular y al mismo tiempo mantener ese sentido de lo imperceptible, de lo liviano, de lo que está por desaparecer.