En Guayacán, a mediados del siglo XIX existía la fundición de la Sociedad Urmeneta y Errázuriz, fundición que cada día crecía más ya que tanto la fundición como el ferrocarril hicieron de Guayacán un pequeño pueblo y de Coquimbo un puerto importante.
Volviendo a la historia de la campana, don José Urmeneta con don Maximiliano Errázuriz mandaron construir a Bélgica una iglesia (por partes que después se unieron al llegar acá y armaron lo que es hasta hoy la Iglesia de Guayacán) y dos campanas cuya construcción la empezaron el año 1956 ó 1966 y la terminaron tres años después aproximadamente.
El problema fue cuando llegaron las campanas. Resultaron ser muy grandes para la iglesia. Entonces una campana se la llevó a su estancia el sr. Maximiliano Errázuriz en Panquehue y la otra campana la fundieron en la misma fundición de Guayacán e hicieron tres campanas; para San Pedro, San Luis y Guayacán.
Otra versión dice que don Maximiliano Errázuriz se llevó una campana a su fundo (¿en Ovalle ó en San Felipe?), donde después de fundirla se hicieron dos campanas: para San Pedro y la otra para San Luis y Guayacán.
Fuente: Iglesia de San Pedro, Coquimbo